ESTUDIO ANTROPOMÉTRICO DEL PITCHER  Y CÁTCHER  EN JUGADORES DE BÉISBOL DE NIVEL EUROPEO


 

Clavijo-Redondo, A. R.; Hernández-Álvarez, A. F.;

De Paz-Díaz,  Marrero-Gordillo, N. y Díez Rivera, L. J.

 

1Residente de Medicina del Deporte (Cádiz)

2Dpto de Medicina Física y Farmacología, Universidad de la Laguna (ULL)

4 Dpto. de Anatomía Humana, Universidad de La Laguna

5Centro de Estudios en Ciencias del Deporte (CECIDE) de la ULL

6 Dpto. de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal (ULL)

7Fisioterapeuta del Deporte

8 IES Virgen de Candelaria



RESUMEN


Todos los practicantes de las diferentes disciplinas deportivas presentan unas características morfológicas generadas por los entrenamientos y las competiciones, transformaciones corporales que pueden y suelen ser diferentes en practicantes de un mismo deporte según las  funciones técnico-tácticas que desarrollen.

En este trabajo, realizado a partir de un estudio descriptivo y basado en una metodología cuantitativa consistente en el análisis de los datos estadísticos obtenidos, se presentan los resultados obtenidos de jugadores de béisbol de nivel europeo, concretamente de los lanzadores o pitchers y de los receptores o cátchers.

Los valores resultantes de los diferentes indicadores muestran pequeñas diferencias, si bien a nivel general ambos grupos objeto de estudio presentan unos valores de Índice de Masa Corporal (IMC) y porcentaje de grasa que se corresponden con un ligero sobrepeso.



INTRODUCCIÓN


El béisbol es una disciplina deportiva poco conocida tanto a nivel europeo como en nuestro país, existiendo en España tan sólo doce equipos en la máxima categoría o División de Honor. El objetivo del juego del béisbol (Real Federación Española de Béisbol y Sófbol, 2002) es golpear una pelota con un bate (batear), desplazándola a través del campo y correr por el campo interno de tierra (infield) buscando alcanzar la mayor cantidad de bases posibles hasta dar la vuelta a la base desde donde se bateó (home), y así lograr anotar un tanto, conocido como carrera, mientras los jugadores defensivos buscan la pelota golpeada para eliminar al jugador que bateó la pelota, antes que este llegue primero a una de las bases o consiga anotar la carrera. El equipo que anote más carreras al cabo del partido es el que resulta ganador. Sin embargo, sus reglas básicas son poco conocidas, aunque la posición en el campo no lo es tanto, existiendo jugadores especializados que lanzan (pitcher), que reciben (cátcher) y también los bases (1.ª base, 2.ª base, etc.).

La especialización por puestos en el béisbol y la adaptación al esfuerzo físico desarrollado en el curso de los entrenamientos y competiciones van a determinar y conformar las características corporales de sus practicantes (Carter y Heath, 1990 y Carter, 1975). En consecuencia, este trabajo pretende determinar las características antropométricas de los jugadores de béisbol y concretamente entre los puestos de lanzador (pitcher) y receptor (cátcher), considerando que la constitución del cuerpo puede ser uno de los factores que afectan a los resultados de la competición deportiva.



OBJETIVO


Conocer las características morfológicas de los practicantes de béisbol de máxima categoría diferenciando por puestos: pitchers y catchers.



MATERIAL Y MÉTODO


En el presente trabajo se estudiaron cuarenta y cinco  jugadores de la división de honor española, pertenecientes a 10 de equipos de los 12 que compitieron en la temporada 2006-2007, de los cuales 24 eran pitchers y los 21 restantes cátchers. Las medidas fueron realizadas por un antropometrista con experiencia, miembro del Grupo español de Cineantropometría (GREC), y miembro de la Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE), siguiendo las recomendaciones y protocolos de la International Society for Advancement of Kyneanthropometry (ISAK). Todas ellas en horario de tarde y previas a sesiones de entrenamiento.

Se evaluó el  peso, estatura, pliegues cutáneos (tríceps, subescapular, bíceps, ileocrestal, supraespinal, abdominal, anterior del muslo, medial de la pierna y axilar), diámetros (biestiloideo, biepicondíleo del húmero y biepicondilar del fémur), y perímetros de brazo (contraído y relajado) y de la pierna. Para la obtención de las medidas antropométricas se utilizaron una serie de aparatos de uso tradicional y para la descripción de puntos anatómicos, medidas longitudinales, masa corporal, perímetros, diámetros y pliegues cutáneos, así como la metodología llevada a cabo en la toma de datos, la desarrollada por Lohman, Roche y Martorell en 1988.

Para la valoración del somatotipo se utilizó la metodología descrita por Heath-Carter (Heath y Carter, 1967 y Carter, 1975). Para el estudio de la composición corporal se utilizó la propuesta de De Rose y Guimaraes (1980). Como índice indirecto de adiposidad se calculó el índice de Quetelet o de masa corporal (IMC) según la fórmula: peso(kg)/estatura(m)2. Datos todos ellos que fueron analizados con el programa estadístico SPSS, versión 11.



RESULTADOS


Por lo resultados obtenidos, en las tabla n.º 1 podemos apreciar como los jugadores béisbol de mayor peso e IMC son los pitchers respecto a los cátchers, resultando los valores de estos últimos más elevados. 

En lo concerniente al IMC y teniendo en cuenta las medias resultantes de los dos grupos motivo de estudio, ambos estarían según la SEEDO (2000) ligeramente por encima del valor 25, cuya denominación se corresponde con “ligero sobrepeso”.

 

CATEGORÍA

TALLA

PESO

IMC

Pitchers

179,30

84,10

26,14

Cátchers

181,05

83,80

25,60

Tabla 1

 

Respecto al somatotipo, se constata en la tabla n.º 2 un predominio del componente endomórfico, muy similar entre los dos grupos motivo de estudio. 

 

CATEGORÍA

ENDOMORFIA

MESOMORFIA

ECTOMORFIA

Pitchers

5,5

3,7

1,3

Cátchers

5,6

2,7

1,7

Tabla 2

 

En lo concerniente al componente de % graso y a tenor del porcentaje de grasa ideal,  los dos grupos objeto de estudio presentan unos resultados similares, si bien estarían en el intervalo 21-24, correspondiente a sobrepesados. El porcentaje muscular es ligeramente superior en el grupo de los cátchers. Datos todos ello que pueden analizarse comparativamente en la tabla n.º 3.

 

CATEGORÍA

% GRASO

% MUSCULAR

% ÓSEO

% RESIDUAL

Pitchers

23,8

42,14

9,8

24,1

Cátchers

23,7

41,60

10,4

24,1

Tabla 3



CONCLUSIONES.


La muestra de jugadores en las dos posiciones, pitchers y cátchers de béisbol de nivel europeo, es suficiente para que los datos antropométricos obtenidos puedan ser consultados y comparados con futuros estudios en este campo. Con lo que hemos contribuido a aumentar el arsenal que poseen los entrenadores y preparadores para plantear pautas de intervención en este deporte, lo que a su vez revertirá en mejoras para conseguir los objetivos de sus clubes.

Por tanto, este trabajo permitirá ser una herramienta de utilidad para los entrenadores y preparadores, que podrán programar la temporada con datos fiables sobre sus pitchers y cátchers.



BIBLIOGRAFÍA


ARAGONÉS, M. T., CASAJÚS, J. A., RODRÍGUEZ, F. y CABAÑAS, M. (1993). “Protocolo de medidas antropométricas”, en ESPARZA, F. (Dir.) (1993). Manual de cineantropometría. Grupo Español de cineantropometría. Madrid, 35-66.

CARTER, J. E. L. (1990). The Heath-Carter somatotype method. Syllabus Service. San Diego State University. San Diego.

CARTER, J. E. L. (1975). The Heath-Carter somatotype method. San Diego State University. San Diego.

CARTER, J. E. L. y HEATH, B. H. (1990). “Analisys”, en LASKER, G. W., MASCIE-TAYLOR, C. G. N. y ROBERTS, D. F. (Eds.) Somatotyping development and applications. Cambridge University Press, 398-420.

DE ROSE, C. J. y GUIMARAES, A. G. (1980). “A model for optimization of somatotype in young athletes”, en OSTYN, M. BUENES, G. y SIMONS, J. Kinanthropometry II. University Park Press. Baltimore.

HEATH B.H. y CARTER J.E.L. (1967). “A modified somatotype method”, Am J Phys Anthrop, 21, 57-74.

REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE BÉISBOL Y SÓFBAL (2002). Reglamento RFEByS.

SEEDO. (2000). “Consenso (SEEDO) para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica”, Med. Clin., 115, 587-597.