Las renovables, contra viento y marea

En apenas cuatro años, el grueso de la industria renovable en España, o sea, la eólica, fotovoltaica y termosolar, ha destruido 45.408 empleos, prácticamente la mitad de lo que se había creado con el impulso de las primas. En 2008, esta industria daba trabajo a 94.724 personas, según datos de las patronales. A cierre de 2012, estas tres tecnologías fueron las que más contribuyeron a la producción de energía a base de renovables, con un 22,6% de la tarta eléctrica. Mientras el viento produjo el 18,2% del consumo, la solar y termosolar contribuyeron con el 4,4%. En 2008, el megavatio/hora de electricidad fotovoltaica se pagaba a 440 euros por la generosa retribución de primas, que el Gobierno de Rodríguez Zapatero empezó a recortar hasta su desaparición total con la reforma del ministro de Industria José Manuel Soria.

Las sucesivas rebajas a las primas que inició el Gobierno de Zapatero hasta la actual reforma eléctrica han hecho caer a la industria fotovoltaica, también tocada por el bajón de la demanda de energía y la competencia de los fabricantes de paneles chinos. En 2008, esta tecnología daba empleo directo a 41.700 personas. En lo que va de 2013, el 90% de las empresas ha cerrado, “casi a un ritmo de dos por semana”, señala una fuente conocedora del sector, dejando la fotovoltaica en 7.500 empleos, según cifras de la Unión Española Fotovoltaica (Unef), la patronal del sector.

La eólica, que en 2012 aportó el 18,2% de electricidad al sistema, la segunda tecnología en la tarta eléctrica por detrás del carbón y del gas (24,4%), ha destruido unos 17.000 empleos desde finales de 2008, según cálculos de la patronal. Ese año supuso un punto de inflexión en la industria del viento, al alcanzar los 41.000 puestos de trabajo, que ese mismo año empezaron a caer con los primeros recortes a las primas. En 2012, la industria eólica había reducido los empleos a 24.000 personas.

El viento ha sido la segunda tecnología de energía verde en crear empleo, con el 44,6% del total de las renovables, de acuerdo al informe realizado en 2010 por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (Istas). El alto nivel de especialización de esta industria ha atraído a ingenieros superiores y técnicos, físicos y economistas, y los estudios realizados por Istas han apuntado a la eólica, y a las renovables en general, como uno de los sectores que ofrece empleos de mejor calidad.

Por su parte, la termosolar, que componen grandes plantas, daba empleo a 11.724 personas en 2008. Tres años después, esta tecnología alcanzó el pico de empleo en España, con 28.855 puestos de trabajo. Ese año, la industria empezó a acusar los recortes en las ayudas económicas al sector, destruyendo 11.039 empleos, hasta reducir sus efectivos en 2012 a 17.816 personas, según Protermosolar.

Eólica y solar han iniciado recursos legales ante los tribunales por los recortes retroactivos que el Gobierno impuso el pasado mes de febrero a las tarifas de las renovables que reciben primas, y que la Comisión Europea ve con “inquietud y preocupación, porque esas medidas dañan gravemente la seguridad jurídica de los inversores”, comenta Isaac Valero, portavoz de la comisaria europea de Cambio Climático, Connie Hedegaard. Unos 12.000 titulares de huertos solares que invirtieron atraídos por las generosas primas han recurrido la medida ante el Tribunal Supremo de la mano de la Asociación Nacional de Productores e Inversores de Energías Renovables (Anpier).
Para Valero, “los esquemas de apoyo a las renovables son una inversión para la economía, no un mero coste. Cuanta más energía produzcamos en Europa, menos tendremos que importar. Solo el año pasado, la UE pagó más de 1.000 millones de euros al día en importaciones de petróleo. ¿No sería más inteligente producir la energía en casa y crear los puestos de trabajo aquí?”.

“Las renovables, sector al que se culpa por sus retribuciones, no es el principal origen del déficit tarifario en España, en contraste con otros costes acumulados que forman parte de todo el sistema eléctrico, como la transmisión y la distribución, la conexión extrapeninsular o los costes por compensar a las compañías para fomentar la transición a un mercado eléctrico liberalizado”.
Bruselas prepara un nuevo paquete de medidas de cambio climático y energía que anunciará el próximo mes de enero, con el objetivo de crear un nuevo marco legal para las renovables más allá de 2020, cuando expira el actual objetivo de alcanzar el 20%.

http://cincodias.com/cincodias/2013/11/27/empresas/1385579960_058736.html