AEROMICOLOGÍA DE CÓRDOBA

La información que aparece en estas páginas aeromicológicas ha sido elaborada por: Félix Infante García-Pantaleón (E-mail: bv1ingaf@uco.es) y Ana Mediavilla Molina, os agradeceremos cualquier comentario, sugerencia o corrección al respecto.

En el grupo de Aeromicología de Córdoba, llevamos trabajando varios años en el conocimiento de la presencia fúngica no sólo en el aire de interior y exterior de edificios, sino además sobre otros substratos como polvo, semillas almacenadas o drogas de abuso. Para ello, y según el trabajo realizado, hemos utilizado captadores volumétricos y gravitacionales, y tanto métodos no viables tipo Hirst, como métodos viables, que nos permiten obtener las colonias sobre medios de cultivo artificiales.

Los datos que exponemos en estas páginas del WWW son parte de nuestra experiencia en Aeromicología. Con objeto de dar una mayor difusión a nuestros resultados, incluimos en la página Petición de Separatas, el listado de algunos de los trabajos publicados por nuestro grupo.

Introducción:

Las reacciones de hipersensibilidad son, de las patologías producidas por hongos, las que más nos interesan desde el aspecto aerobiológico. Teniendo en cuenta la propia definición de alergeno, al menos teóricamente, todas las esporas fúngicas presentes en el aire serían alergenos potenciales, ya que la respuesta de hipersensibilidad puede ser provocada por cualquier especie de hongo, y sólo dependerá de la carga inmune y anamnesis del posible paciente.

No obstante, y a pesar de las altas concentraciones de esporas que pueden llegar a alcanzarse en un momento dado en el aire, las sensibilizaciones que se producen frente a éstas, son muy inferiores a las producidas por la mayoría de los pólenes aerovagantes, y aún menos frecuentes los sujetos monosensibles a hongos, pues generalmente la reactividad fúngica está asociada a otro tipo de alergenos como polen o ácaros.

Como regla general, aunque con las lógicas excepciones derivadas por ejemplo, del tipo de respiración y de las características de cada tipo esporal, se considera que las esporas fúngicas con un tamaño superior a las 5 micras son responsables de reacciones inmediatas (tipo I, según la clasificación clásica de Gell y Coombs de 1963), mientras que aquellas de un tamaño inferior, tendrían facilitada su penetración en el tracto respiratorio y posibilitarían la aparición de reacciones de tipo III.

No obstante, en la relación hongos/alergias, es importante no sólo la influencia estacional, sino el medio en el que se desenvuelve el posible paciente; siendo muy de tener en cuenta, las condiciones particulares de los hábitats de interiores (pues muchas especies fúngicas esporulan de una manera casi continua), o los fenómenos meteorológicos recientes (especialmente aumentos bruscos de humedad) por la facilidad de los hongos para esporular con gran rapidez. Todos estos aspectos provocan una diferencia de matiz en el estudio de polen y hongos presentes en la atmósfera.

Según los datos que nos facilita el equipo de alergólogos de la Unidad de Alergia del Hospital Reina Sofía de Córdoba, es en la capital donde se diagnostica el mayor número (60 %) de sensibilizaciones a hongos de la provincia de Córdoba. En nuestra ciudad, aproximadamente el 17 % de los enfermos alérgicos, son sensibles a algún tipo de hongo, estando claramente al alza la tendencia de estos últimos años; nos consta que en otras provincias andaluzas como Huelva, este porcentaje es muy superior. Así mismo y coincidiendo con otras provincias españolas, es en niños donde se concentran la mayoría de los pacientes (para Córdoba se dan valores del 45 % de las sensibilizaciones fúngicas, en grupos de niños de hasta 10 años de edad, mientras que los pacientes sensibles con más de 30 años representan el 25 % del total).

En cuanto a los síntomas, el 80 % de los pacientes los presentan constantemente, mientras que sólo el 2 % los tienen estacionalmente, siendo la rinoconjuntivitis alérgica (55 %) el cuadro clínico predominante. Algunos de los alergenos fúngicos más importantes son: Alternaria, Aspergillus, Cladosporium y Penicillium.


Algunos resultados:

En Córdoba, y según los resultados obtenidos por nosotros, las estaciones en las que la presencia de esporas de hongos en el aire es mayor, son la primavera (~ 33 %) y el otoño (~ 29 %), coincidiendo con las épocas de temperaturas más suaves y una humedad más favorable. Por el contrario, el invierno es la estación de menor incidencia (~ 18 %). La época estival, con aire muy seco, favorece la presencia de hongos xerófilos en el exterior, y de otras especies en el interior de los edificios, donde la temperatura y humedad son menos extremas que en el exterior.

A continuación se listan los géneros identificados en Córdoba, agrupados según su incidencia, considerando PERMANENTES: los aislados en alguna ocasión durante el periodo de muestreo, al menos en 10 meses; FRECUENTES: los aislados entre 7 y 9 meses y OCASIONALES: entre 1 a 6 meses.

Otros aspectos sobre la Aeromicología de Córdoba pueden consultarse en: Alternaria, Aspergillus y Cladosporium.



TAXONES FÚNGICOS AISLADOS EN CÓRDOBA(ESPAÑA).


AIRE


POLVO