ASPECTOS CULTURALES DE LA MIEL

La miel a través de los siglos

Su antigüedad hace que aparezcan noticias de la miel en muchas de las civilizaciones que han existido a través de los tiempos.

En las cuevas paleolíticas de Bicorp y Dues Aigues en Valencia, pueden verse las pinturas rupestres más antiguas del mundo que representan a hombres recolectando miel.

En el lejano Oriente, el dios Visnú es representado como una abeja sobre una flor de loto. Las abejas fueron objeto de admiración religiosa, siendo la miel ofrecida como presente a los dioses.

La primera cerveza de la que se tuvo conocimiento fue mezclando miel con agua y dejándola fermentar. Esta bebida alcohólica procuraba a sus consumidores una especie de éxtasis por lo que se le consideraba como un néctar divino.

En la Biblia hay diversas menciones a la miel. Por ejemplo en “Los probervios” el rey Salomón aconseja: “come la miel, hijo mío, que es cosa buena”. También en “El cantar de los Cantares” se habla de la miel alabando su dulzura.

En 1872, el explorador alemán J. Ebers encontró en Egipto un rollo de papiro escrito 1550 años antes de Cristo que contiene una serie de recetas contra diferentes enfermedades, en las que figura la miel como alimento principal entre los medicamentos prescritos.

En la Grecia Antigua, se creía que el dios Zeus, padre de todos los dioses, fue alimentado con miel durante su infancia. Pitágoras, Hipócrates y otros grandes sabios de Grecia, eran grandes consumidores de miel, a la que atribuían su longevidad y salud.

En la Civilización Romana el consumo llegó a ser extraordinario y además de consumirla directamente, la utilizaban para conservación de fruta y pescado que guardaban en ánforas y cubrían con la miel.

La frase “luna de miel” tiene su origen en la costumbre romana de que la madre de la novia dejaba cada noche en la alcoba nupcial, a disposición de los recién casados, una vasija conteniendo miel durante toda la luna.

La afición de los romanos por la miel fue adoptada por los celtas, galos, francos y hunos. Los árabes también conocían las virtudes de este maravilloso producto y lo consumían para conservar la salud y belleza.

En la cocina feudal seguían percibiendo vasallaje pagado con miel y cera.

Con el descubrimiento del Nuevo Mundo, también fueron llevadas las abejas y ahora se encuentran en toda América, con la particularidad de ser Méjico el máximo exportador de miel en el mundo.

La llegada del azúcar de caña de los países de América y el aprovechamiento de la remolacha como productora de azúcar hicieron casi desaparecer la apicultura. Por fortuna, se ha vuelto a reconocer que la miel es algo más que un edulcorante y su consumo vuelve a estar en alza.

Definiciones de interés

Miel

es el producto alimenticio producido por las abejas melíferas a partir del néctar de las flores o de las secreciones procedentes de las partes vivas de las plantas o que se encuentran sobre ellas, que las abejas liban, transforman, combinan con sustancias específicas propias, almacenan y dejan madurar en los paneles de la colmena.

Este producto alimenticio puede ser fluído, espeso o cristalino.

Néctar

producto segregado por pequeñas glándulas vegetales llamadas nectarios y que es exudado, durante la evacuación del polen, por los estambres.

Maná

secreción procedente de las partes vivas de la planta o que se encuentra sobre ellas debida a la excreción de ciertos insectos (pulgones fundamentalmente).

Polen

es el elemento fecundante masculino de las flores. Su unión con el gameto femenino da lugar a la formación del fruto y de las semillas. Se presenta en forma de polvillos muy finos que las abejas recogen y transforman en granitos (bolitas).

Jalea real

también llamada “leche de las abejas”. Es el producto resultante de la secreción de las glándulas faríngeas de las abejas nodrizas desde el 5º al 14º día de edad de las mismas y que mezclando con agua, polen, néctar y saliva de las propias abejas da lugar a la papilla que alimenta a las larvas desde la rotura del huevo a la operculación del alvéolo.

Propoleo

sustancia resinosa y balsámica de diferente color dependiendo de su origen botánico, sabor acre y olor agradable. Lo usan para :

·Tapar fisuras y quebraduras de la colmena fundamentalmente.

·Embalsamar a algún animal muerto en el interior de la colmena con el objeto de aislarlo.

·Pegar o encolar las partes móviles de la colmena.

·Recubrir los panales antes de la puesta de los huevos con el objeto de desinfectarlos.

Veneno

está producido por una secreción ácida y otra alcalina incluidas en el interior del abdomen de la abeja obrera. El veneno posee dos tipos de toxicidad :

Toxicidad local

consiste en la excitación de las terminaciones nerviosas, produciéndose dolor, hinchazón, entumecimiento y edema local.

Toxicidad general : se manifiesta por convulsiones, calambres, parálisis progresiva, respiración lenta y después irregular, hemolisis y edema pulmonar.

La picadura de una abeja acarrea, en el caso de ciertos sujetos, una hipersensibilidad de naturaleza anafiláctica y en casos excepcionales una nueva picadura los lleva al coma y a la muerte en breve espacio de tiempo.

Organización de una colmena

Las abejas viven en colonias socialmente organizadas. Cada colonia (generalmente abrigada en una colmena) comprende :

·Una única reina

·Varios centenares de machos o zánganos (entre 1000 y 2000).

·Varios millares de obreras (de 50000 a 100000)

La reina vive entre 3 y 4 años. Es más larga y pesada que una obrera y la reproducción es su única función biológica generando unos 2000 huevos al día. Dichos huevos fecundados dan lugar a las obreras pero cuando lo exigen las circunstancias y en ciertas condiciones especiales, dan a luz una nueva reina (modificación de la nutrición y celdillas especiales). Los huevos no fecundados dan lugar a los zánganos.

Los zánganos

viven tres meses de término medio. Son menos largos pero más gordos que la reina. La fecundación de la reina es su única función biológica; vuelan todo el día buscando jóvenes reinas para emparejarse con ellas en vuelo y no participan del trabajo de la colmena.

Las obreras

viven de treinta a cuarenta y cinco días. Poseen unas glándulas de las que, tanto la reina como los zánganos están desprovistos, llamados glándulas faríngeas o glándulas salivales frontales, en forma de rosario y situados a ambos lados de la cabeza. Secretan la jalea real. Dedican todo su tiempo a su trabajo :

·son nodrizas de las larvas de la colmena, durante los cinco días que necesitan ser alimentadas (desde la rotura del huevo a la operculación del alvéolo). Este período de nodriza se sitúa entre el 5º día y el 14º día de la existencia de las obreras; en efecto, sus glándulas faríngeas están activadas de modo temporal solamente. Su desarrollo máximo se sitúa entre esas dos fechas que limitan así el único período en que pueden secretar la jalea real, alimentación básica de las larvas.

·aseguran la subsistencia de la reina que es nutrida exclusivamente de jalea real durante toda su vida, además de los cuidados que necesite.

·vienen a ser butinadoras a partir del día 14º y entonces es cuando se van a buscar el néctar, el polen y el agua.

·elaboran la cera y fabrican panales cuyas celdillas especiales, formarán el lugar habitado por los huevos aovados por la reina, y luego por las larvas que salen de ellas durante todo su desarrollo.

·ventilan la colmena y mantienen su limpieza de forma ideal.

·definen la colectividad contra toda intrusión extranjera, ya que poseen un aguijón arponado que al clavarse se desprende del cuerpo de la abeja, junto al resto del aparato venenoso, que sigue inyectando el veneno.

·producen la miel a partir del néctar recogido en las flores y del maná recogido en las plantas. El néctar y el maná están compuestos principalmente de sacarosa disuelta en agua, que es acumulada en el buche de las butinadoras donde se encuentra la sacarasa que la escinde en glucosa y levulosa, reduciendo al mismo tiempo la cantidad de agua al 50%.

De vuelta a la colmena, muchas butinadoras trasladan sus recogidas a obreras del interior que completarán y acabarán la transformación empezada por regurgitaciones sucesivas antes de depositar este líquido en las celdillas disponibles. Todavía contiene un 50% de agua que se va a concentrar por evaporación, bien por el calor que desprende la colmena (36º-37º) o bien por la ventilación asegurada por el trabajo de las abejas ventiladoras que mantienen una potente corriente de aire ascendente por movimiento rápido de sus alas. Así se llega a una proporción media del 18% de agua y del 82% de azúcares.

Recogida y conservación de la miel

La recogida

se efectúa cuando las tres cuartas partes de las celdillas de los panales de cera están operculados.

El apicultor quita los cuadros de la colmena y los lleva a su taller de extracción donde se procede a la castracción que puede ser:

·manual, con un cuchillo, un cepillo o un rastrillo de castrar

·mecánica, por centrifugación

Siguen dos filtraciones y pasa al madurador; durante esa maduración, las burbujas de aire contenidas en la masa de la miel se reúnen en la superficie y las impurezas sólidas residuales son eliminadas por ascenso o descenso. Posteriormente se pasa al acondicionamiento.

La conservación

 más adecuada es a cubierto del aire y de la humedad, para evitar ciertas desnaturalizaciones y sobre todo las fermentaciones, lo que explica la necesidad de recipientes bien llenos y herméticamente cerrados.

Ponerla a cubierto de la luz para conservar el conjunto de sus propiedades antibacterianas. La temperatura de conservación es entorno a los 14ºC y deben evitarse las variaciones bruscas de temperatura.

Valor terapéutico de la miel

A través de todos los tiempos, la miel se ha empleado como remedio para la salud, bien por aplicación exterior o por ingesta directa. Se le atribuyen infinidad de propiedades.

Una propiedad plenamente reconocida es su poder antiséptico; a este respecto se han hecho estudios que demuestran el sistema antibiótico natural de la miel, que tiene doble carácter : por un lado, la glucooxidasa, que actúa de modo específico en la glucosa, en presencia de oxígeno atmosférico y liberando agua oxigenada, que la catalasa (una enzima con acción específica en el agua oxigenada) descompone en oxígeno y agua.

Este sistema enzimático glucooxidasa-catalasa unido a la producción de otras sustancias como las inhibinas, son las responsables de que la miel sea un medio bacteriostático.

Su carácter antiséptico unido a su poder demulcente, hacen que la miel sea un excelente cicatrizante y protector de la piel, por lo que se usa tópicamente en quemaduras, heridas y grietas, con excelentes resultados, empleándose en la cirugía hospitalaria desde la antigüedad; los soldados rusos la empleaban con este fin durante la Primera Guerra Mundial.

Se ha podido demostrar que los azúcares de la miel y más concretamente la fructosa, que posee una acción sedante o calmante sobre la mucosa irritada del estómago, del intestino y vías respiratorias superiores (se utiliza para combatir resfriados y laringitis). Además la fructosa de la miel se consideraba el mejor azúcar tolerado por el diabético. En principio se pensó que dado su alto contenido en fructosa (40%) y que forma parte del metabolismo de los triglicéridos, podría ser un alimento hasta cierto punto recomendable para los diabéticos. Pero el hecho de que la fructosa sea transformada en gran parte en glucosa al pasar por la mucosa intestinal y esta transformación suponga en un diabético un 80%, hace que sólo pueda ser incluido en la dieta de los diabéticos dentro del límite de la cantidad de carbohidratos admitidos a fin de asegurar el equilibrio de la enfermedad.

También por su alto contenido en fructosa, hace que la miel se utilice para acelerar el metabolismo del alcohol en pacientes con intoxicación etílica.

Un estudio en Rumanía nos habla de los beneficios de la utilización de la miel en las molestias ocasionadas por la erupción dental de los bebés. Se utilizó un preparado que contenía miel y plantas específicas de su flora melíofera. El preparado fue bien tolerado por los críos, dado el sabor dulce de la miel.

Las propiedades emolientes y refrescantes de la miel la hacen imprescindible en muchos productos de belleza.

Posología y dosificación

La utilización interna

la vía inyectable intravenosa no se utiliza de forma general.

La posología mínima de conservación para el adulto se sitúa entre 30 y 40 gramos al día (una cucharada grande). Para los niños entre 5 y 15 gramos al día.

Se puede tomar tal cual, acompañada de pan, disuelta en agua o en bebidas como el té, leche, café, etc., pero no demasiado caliente a fin de no destruir ciertos principios activos.

La duración de las curas también es variable, pero con límites preventivos, se aconseja su toma regular e incluso permanente, simplemente sustituyendo el azúcar por la miel.

De forma local, vía externa

se emplea en el tratamiento de las heridas o de las quemaduras la miel líquida, preferentemente.

La miel será aplicada en la lesión, limpiada previamente, bien directamente o mediante compresas empapadas en la miel y cubiertas de una venda seca.

Contraindicaciones e incidentes posibles

No hay contraindicaciones, pero los sujetos que padecen diabetes no deberán tomarla sin opinión médica previa.

Los incidentes que pueden ocurrir son del orden :

Gástrico

por una ingestión demasiado importante o demasiado rápida; basta con disminuir la dosis o mejor repartirla durante el día e ingerirla muy lentamente o en dilución para hacer cesar dichos disturbios.

Alérgico

ciertas personas parecen sensibilizadas a la miel; esto puede estar atribuido a los granos de polen que se encuentran en el análisis químico. Basta con cesar la toma.

No hay otra incompatibilidad con otras terapéuticas. Al contrario, puesto que la reabsorción fácil de los azúcares contenidos en la miel facilita la acción de las medicinas que podrían encontrarse mezcladas con esta.

Polen

Acción fisiológica del polen

Según las investigaciones de LAVIE, el polen es un gran antibiótico contra una decena de Colibacilos, diversas Salmonellas y especialmente contra los Proteus. Esto es bastante importante porque, a menudo, cuando un enfermo es sometido a la acción de antibióticos durante un tiempo prolongado se produce una modificación de su flora intestinal con multiplicación de los Proteus, que produce trastornos graves.

Se ha descubierto que el polen almacenado en los paneles tiene una eficacia antibiótica mayor en relación al polen en bolitas de las trampas del polen. Parece que se debe a que el polen de los panales sufre una fermentación láctica y se ha pensado que al menos una parte de este aumento de actividad provenía del ácido láctico.

Los diferentes pólenes no son absolutamente equivalentes en su poder antibiótico. Los pólenes de maíz, castaño o dientes de león son muy antibióticos, mientras que el de brezo o amapola apenas lo son. Sin embargo sí sabemos que los pólenes antibióticos son más frecuentes que los que no lo son.

Aplicaciones del polen

El polen como producto comercial se emplea en la alimentación (principalmente infantil) en cosmética y como terapéutico.

El valor biológico del polen se debe a los principios activos que contiene, ya que es rico en aminoácidos, vitaminas, etc.

Entre sus múltiples acciones, las más importantes son :

·regula el equilibrio orgánico

·estimula el crecimiento

·actúa como regulador de las funciones intestinales (rápida detención de diarreas).

·influye favorablemente sobre el sistema nervioso.

De los trabajos de investigación se desprende que el polen tiene una acción medicinal eficaz en casos de anemia perniciosa, aumenta la tasa de hemoglobina y el número de hematíes en sangre.

El Dr. Ask Upmark de Suecia, publicó un trabajo difundiendo los éxitos logrados con el polen en el tratamiento de sus enfermos de prostatitis. En las farmacias se puede encontrar un preparado a base de polen (el Tchernilton) cuyo uso no es sólo recomendado como medio curativo, sino también como medio para prevenir las afecciones de la próstata y de los adenomas.

Consumo

Conviene a personas débiles, convalecientes, con problemas de estreñimiento, anémicas. hipertensas, con tendencia a neurosis, y a los que necesiten elevar el tono vital.

La eliminación de su fracción alérgica ha permitido estabilizar sus componentes y comprobar sus acciones farmacológicas. Forma parte de productos farmaceúticos por su valor vigorizante, antianoréxico, antiinflamatorio (prevención de prostatitis) y aumento de la resistencia a las infecciones.

Se utiliza en cosmética, sólo o asociado a otros productos apícolas, en la fabricación de cremas y lociones para la piel y el cabello.

Si se ingiere de forma granulada, debe de ser masticado cuidadosamente a fin de triturar el mayor número de espodermas, dado que no pueden ser atacados por los jugos gástricos.

Es preferible tomarlo en ayunas; la dosis para adultos es de 20 gramos diarios. En niños menores de tres años, reducir a 1/3 esta cantidad. Se puede tomar durante un mes y descansar tres. Otros recomiendan tomarlo durante veinte días y descansar diez, repitiendo todos los meses.

La única verdadera contraindicación podría ser la de ciertos sujetos que presentan trastornos alérgicos provocados por la concentración proteica de los pólenes. En general, puede lograrse vencer esta afección alérgica administrando el polen en dosis muy pequeñas que luego irán aumentándose.

Miel con polen

Según el Dr. E. Mario Bianchi, podemos afirmar que el empleo de la miel con polen es eficaz contra el estrés y mejora el estado general de las personas que sufren este mal.

En relación a las virtudes de la miel con polen, el académico soviético N. Tsitsine observó que entre las personas que sobrepasaban los 100 años, más de la mitad eran apicultores o trabajaban con los productos de la colmena. También observó que los apicultores consumían casi siempre miel no filtrada, conteniendo un cierto depósito de polen. Finalmente comprobó que era el polen el que favorecía el metabolismo y ejercía una feliz influencia terapéutica sobre todo su organismo.

Aplicaciones terapéuticas de la jalea real

La administración a ratones y ratas vía sublingual, intramuscular, intravenosa o intraperitoneal, ha demostrado que tiene efectos destacados sobre la actividad de la glándula suprarrenal y sobre los componentes de la sangre (aumento de los glóbulos rojos, hemoglobina, leucocitos y glucosa).

Por su riqueza en vitaminas y aminoácidos esenciales, mejora el metabolismo basal; favorece el crecimiento en niños afectados de desnutrición o en estados de anorexia; ofrece resultados positivos, especialmente en cuanto a su efecto tonificante (frente a un desgaste físico o psíquico fuerte) y es eficaz en tratamientos geriátricos.

En ensayos efectuados sobre ratón y en ciertos tipos de cáncer, los resultados han sido positivos, si bien no se puede considerar la jalea real como un producto anticanceroso.

Aplicaciones del veneno de las abejas

El veneno de las abejas estimula todo el sistema inmunológico llegando incluso a elevar el nivel de interferona en el organismo.

Se ha demostrado que la terapia con veneno de abejas resulta beneficiosa para aliviar los dolores de los tejidos con escaras causadas por quemaduras, accidentes, operaciones, etc.

El veneno de las abejas tiene acción antiviral y anticancerígena según pruebas verificadas durante varios años en las que se demostró que muchos casos de picaduras de abejas tuvieron como resultado la desaparición del cáncer.

Existen muchos estudios sobre la aplicación del veneno de abejas sobre el reumatismo y la artritis como remedio natural.

Según estudios más recientes se asegura que el veneno de abejas puede ser empleado en el tratamiento de la hipertensión arterial esencial, las úlceras tróficas, el edema, la jaqueca y otras enfermedades.