El lunes 28 de junio de 2010 se presentó en el Salón Mudéjar del Rectorado de la Universidad de Córdoba, la Memoria de Actividades de la Cátedra Unesco de Resolución de Conflictos que tras cuatro años de funcionamiento, hizo balance de su actividad.
Introducción
Memoria de Actividades 2006-2009
Cuando escribimos esta presentación se cumplen justamente cuatro años del nacimiento de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos de la Universidad de Córdoba. El 10 de marzo de 2006, el entonces Rector de nuestra Universidad firmaba el correspondiente convenio con el Director General de la UNESCO, lo que suponía el inicio de las actividades de esta institución. Unos meses antes, el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, había señalado a nuestra Universidad el interés que tendría la creación en Córdoba de una Cátedra UNESCO que, bajo esta denominación, contribuyese decididamente a difundir los valores del diálogo internacional, la resolución o gestión pacífica de los conflictos, las relaciones interculturales, el reforzamiento del proyecto e imagen de la Alianza de Civilizaciones, la contribución a la humanización de la cultura política, entre otros más que sería prolijo desgranar aquí.
El objetivo general hasta ahora desarrollado, ha sido constituir a la Cátedra en un foro de formación e investigación destinado especialmente a los ámbitos académicos, profesionales y sociales para el análisis de las situaciones de conflicto que puedan surgir. En este espacio creado en el seno de la Universidad de Córdoba hemos fomentado la búsqueda de elementos de reflexión, investigación, formación, debate y difusión a profesionales vinculados con labores diplomáticas, fuerzas de seguridad, empresas e instituciones con programas relacionados con el progreso de países en vía de desarrollo, organizaciones no gubernamentales, juristas, expertos en áreas medioambientales y humanitarias, etc. Sin olvidar a políticos, sociólogos, psicólogos y pedagogos.
Nos parecía que cuatro años después, era necesario presentar una memoria gráfica y escrita que diese testimonio del trabajo hasta ahora realizado. Varios centenares de ponentes, bastantes más de mil estudiantes, algo más de medio centenar de actividades, dan cuenta del intenso compromiso que la Cátedra ha asumido a lo largo de este tiempo para dar respuesta a las expectativas en su día generadas. Nada hubiese sido posible sin el apoyo constante de los organismos públicos y privados que en su día creyeron en el proyecto. Empezando por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, con la AECID como principal impulsora, y continuando con la colaboración de la Junta de Andalucía a través de la Secretaría General de Universidades, la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de nuestra ciudad. Junto a ellos el apoyo de Cajasol y CajaSur y, muy especialmente, el apoyo de los estudiantes y la ciudadanía en general, que masivamente han participado en todas las actividades organizadas.
Es, pues, tiempo de balance, por ello en estas páginas se podrá comprobar si se han cumplido los objetivos iniciales, en qué medida es necesario reforzar unas líneas de actuación o incorporar otras nuevas, cuál ha sido la contribución de la Cátedra a la difusión de los valores antes reseñados... En definitiva, cuál ha sido el camino recorrido y cuál es el camino que queda por recorrer. Y llegados a este punto es de justicia reconocer el trabajo de todos los que han colaborado con nosotros, aunque siempre en este capítulo de agradecimientos es necesario reconocer a quienes más de cerca han contribuido a la labor realizada. Es preciso resaltar en primer término la labor de quien hasta ahora ha sido subdirector de la Cátedra, el Prof. Octavio Salazar, que aunque, por razones profesionales, ha dejado esta responsabilidad, su decidida labor en estos primeros años ha sido muy importante para la génesis de muchas de las actividades aquí reflejadas. Otro pilar fundamental ha sido el Prof. Fernando López Mora, experto en el ámbito de los estudios de seguridad y defensa, que ha contribuido con ilusión en la organización de muchos seminarios. Y, finalmente, no podemos dejar de señalar el papel de la responsable de relaciones institucionales de la Cátedra, Cristina Coca, que ha sido en estos años el elemento de estabilidad y permanencia de la institución.
Las ocupaciones de unos y de otros hacían necesario que alguien asumiera el papel de coordinación, relación, gestión y visibilidad de la Cátedra, y ese papel lo ha cumplido con pleno compromiso y dedicación, desde el primer día en que se incorporó a un proyecto en el que sólo existía un pequeño despacho, una mesa vacía y una silla en el viejo convento de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales de nuestra Universidad.
Queremos hacer una mención especial a las Universidades con las que más lazos de estrecha colaboración nos unen: la Universidad de Messina (Italia) y la Virginia Commonwealth University de Richmond (EEUU). Con ellas hemos constituido el Center for Integrative Mediterranean Studies, en cuyo marco hemos contribuido a la difusión de la cultura mediterránea y a su proyección atlántica.
Así, pues, creemos necesario sobre todo destacar la ilusión que el proyecto supuso desde un primer momento para todos nosotros y, es precisamente ese valor, el que ha hecho posible que hoy podamos mostrar con satisfacción el trabajo realizado hasta la fecha. Sin embargo, somos conscientes de que todo es poco, pues mucho es el camino que queda por recorrer para alcanzar a completar al menos alguno de los objetivos que nos ocupan. El mundo actual, es un mundo cada vez más complejo y más necesitado de unos valores que hagan que el ser humano sea verdadero protagonista de su destino bajo el prisma de la cultura del diálogo, la gestión pacífica de los conflictos, la armonía entre culturas y civilizaciones diversas… En definitiva, seguiremos comprometidos con hacer que la cultura de la paz sea el eje en el que todas las culturas giren.
Esperamos con decisión, que dentro de cuatro años podamos ofrecer de nuevo una memoria de actividades en la que la senda recorrida nos haya acercado más a los retos y desafíos que nuestro compromiso nos exige resolver. Córdoba, 10 de marzo de 2010 José Manuel Roldán Nogueras Rector de la Universidad de Córdoba. Manuel Torres Aguilar Director de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos de la Universidad de Córdoba.
Córdoba, 10 de marzo de 2010
José Manuel Roldán Nogueras
Rector de la Universidad de Córdoba.
Manuel Torres Aguilar
Director de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos de la Universidad de Córdoba.







