El estudio, que servirá de base para el primer Plan de Igualdad de la institución, refleja una posición mayoritariamente no sexista entre el colectivo del profesorado y del personal de Administración y Servicios.
Un alto porcentaje de las personas que trabajan en la Universidad de Córdoba percibe que no tiene problemas para conciliar su vida laboral con la familiar; sin embargo, esa percepción es sensiblemente inferior en el colectivo menor de 44 años, un periodo marcado por las etapas de crianza o cuidado familiar que genera desigualdades y dificulta el progreso a categorías superiores en el caso de las mujeres. Éste es uno de los datos significativos  del “Estudio para explorar las creencias sobre igualdad entre hombres y mujeres” encargado por la Unidad de Igualdad de la Universidad de Córdoba y realizado entre el personal docente y de administración y servicios. El informe servirá de base de un plan de medidas que permitirá acortar los desequilibrios detectados entre hombres y mujeres en el seno de la UCO.

La Universidad de Córdoba está decidida a fomentar la igualdad de género entre todos sus colectivos y para ello el primer paso es conocer la realidad de la institución. Al primer diagnóstico cuantitativo realizado el pasado año por la Unidad de Igualdad se une ahora el estudio realizado por el grupo de investigación HUM-414 entre docentes y personal de administración y el que está en fase de terminación realizado entre el colectivo estudiantil para conocer además del dato de las cifras, las creencias que sobre este tema existen en sus diferentes estamentos. Toda esta información será la raíz del primer Plan de Igualdad del que se dote la UCO.

El estudio, presentado hoy por la secretaria general de la Universidad de Córdoba, Julia Angulo, la directora de la Unidad de Igualdad, Rosario Mérida y el vicerrector de Coordinación, Estudiantes y Cultura, Manuel Torres, recoge los datos obtenidos en la encuesta a la que respondieron 807 personas, un 44% de la población general de la Universidad, siendo las mujeres el colectivo más participativo. Esta diferencia se acentúa en el caso del PDI funcionario, que sólo contó con una participación del 24% de los varones.
Según ha señalado Mérida en su intervención “en general hay un gran porcentaje de personas cuyo pensamiento y creencias responden a una posición no sexista, manifestándose en desacuerdo con las diferencias de rol de género atribuidas”. Sin embargo, llama la atención que más de la mitad de los participantes afirme no estar de acuerdo con el hecho de que las madres trabajen a jornada completa cuando la edad de sus hijos o hijas es menor a los cinco años de edad.

En sus conclusiones, el equipo que ha redactado el estudio, sugiere la necesidad de hacer efectivas políticas de igualdad en lo referido a la transversalidad de género y corregir los factores que provocan un diferente nivel de progreso a categorías superiores entre hombres y mujeres pese a que cada día se igualen el número de contratos entre ambos colectivos. Esta será el objetivo del Plan de Igualdad cuya aprobación por el Consejo de Gobierno está prevista en los próximos meses.

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