Es licenciado en Biología y doctor en Fisiología por la Universidad de Córdoba. Actualmente, es jefe de un grupo de neurobiología en la Facultad de Medicina de Harvard (Boston, Massachusetts, EEUU). Además, Víctor es profesor de los programas de doctorado de Ciencias de la Salud y Tecnología (HST) de la Universidad de Harvard y del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y de Neurociencia de la Universidad de Harvard. En esta entrevista, nos habla de su trayectoria hasta llegar a Harvard y las posibilidades como miembro de Foro Único:

¿Cuál es tu conexión con la ciudad de Córdoba y su universidad?

Toda mi familia es de un pueblo de Córdoba (Peñarroya-Pueblonuevo) y aunque yo nací en Madrid, pasé en este pueblo la mayor parte de mi infancia. A los dieciocho años me trasladé a Córdoba para estudiar biología en la Universidad de Córdoba. En mi caso, la elección de estudiar biología fue completamente vocacional y algo que quería hacer desde muy pequeño. Aunque mi pasión de niño era la zoología, en el trascurso de la carrera desarrollé un gran interés por la biología molecular y celular. Después de un breve periodo en el Departamento de Bioquímica, llegué como alumno interno al Departamento de Biología Celular de la Facultad de Ciencias en el grupo de los Drs. Justo Castaño y Raúl Luque, quienes me dieron mi primera exposición a la investigación en un laboratorio. Al terminar la carrera tuve la gran fortuna de poder enlazarla con mi doctorado en el Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina bajo la supervisión de los Drs. Enrique Aguilar, Leonor Pinilla y Manuel Tena Sempere. Esta decisión marcó de forma muy positiva el futuro de mi carrera profesional hasta donde estoy hoy.

¿Cuál ha sido tu trayectoria laboral hasta llegar a donde estás hoy?

Mi trayectoria laboral empezó durante la realización de la tesis doctoral, puesto que fue el momento donde se asentaron las bases tanto técnicas como conceptuales para hacer investigación en el campo de la neurociencia y la endocrinología. Gracias a la dirección del Dr. Manuel Tena, enfoqué el tema de mi tesis doctoral en la caracterización de un factor neuronal, la kisspeptina, en el control de la pubertad. Los resultados obtenidos durante este periodo me permitieron conseguir una beca postdoctoral Fulbright (patrocinada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos) y una beca Marie Curie (perteneciente al Programa Marco de la Unión Europea).

Gracias a estas becas pude hacer una estancia postdoctoral de cuatro años en la Universidad de Washington (Seattle, Washington, EEUU). Durante este tiempo, mi investigación se centró en el estudio de los circuitos neuronales que controlan la función reproductora y el metabolismo. A raíz de estos estudios, al terminar el periodo postdoctoral, recibí una oferta de la Facultad de Medicina de Harvard y del Brigham and Women’s Hospital, la cual acepté y entré a formar parte del profesorado de la universidad en 2012. Hoy continuo esta labor investigadora como profesor y jefe de grupo en este mismo centro gracias a varios proyectos de investigación financiados por el National Institutes of Health (NIH) de los EEUU y fundaciones privadas.

Actualmente, mi laboratorio se centra en el estudio de los mecanismos neuronales que controlan el comportamiento, la fertilidad y el balance energético (ingesta y gasto energético), y cómo estas diferentes funciones interaccionan entre ellas y con el sistema endocrino (hormonas).

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¿Qué te ha inspirado a llegar hasta dónde estás hoy en tu carrera profesional?

La mayor inspiración es siempre hacer lo que a uno le gusta y tener metas. Además, es importante tener referentes de investigadores a los que admires, ya sean tus mentores u otras figuras eminentes en tu campo, y aprender de ellos. Una vez que tienes la motivación y el soporte, la curiosidad es la fuerza que impulsa la carrera científica.

En mi caso, como neurobiólogo, nos enfrentamos a un campo relativamente inexplorado donde hay mucho por descubrir. El cerebro es el gran desconocido dentro del organismo. Desde los primeros estudios de Ramón y Cajal hasta hoy, nuestro conocimiento de cómo funcionan las neuronas y de cómo éstas interaccionan para mantener la homeostasis del organismo dentro de unos niveles relativamente constantes, es bastante limitado. Por suerte, la neurociencia esta viviendo una época dorada gracias a los potentes avances técnicos en este campo, lo cual nos está permitiendo dar una mayor creatividad a la hora de diseñar estudios y con ello aumentar la motivación y la inspiración.

¿Qué significa para ti ser miembro de Foro Único?

Ser parte del Foro Único significa poder dar visibilidad a nivel internacional a una comunidad (la de la Universidad de Córdoba) de una calidad excelente y del más alto nivel, que es algo que muchas veces, dentro de la misma Universidad, se desconoce. Es un placer poder revertir en la UCO y en sus alumnos parte de los conocimientos, experiencias y formación de los cuales yo me beneficié en su día. Los miembros del Foro Único podemos ofrecer a los alumnos los contactos y la orientación que les puedan servir para conducir sus carreras, especialmente en los primeros años de los estudios donde las salidas profesionales para cada licenciatura (o grado) no siempre están definidas.

Todavía recuerdo las veces que escuché “¿para que vas a estudiar biología si eso no tiene salida?” En ese momento, habría apreciado tener más referentes emergidos del mismo ambiente donde yo me encontraba, y con las mismas oportunidades, que sirvieran de muestra para tener una visión mas optimista mi futuro profesional en aquel momento.

Desde tu condición de miembro del Foro Único, ¿cómo crees que puedes ayudar a los estudiantes de la UCO?

Sirviendo como ese referente para aquellos alumnos que estén empezando alguna carrera de ciencias y estén pensando en tener una carrera científica. Ofreciendo mi conocimiento, experiencias y sirviendo de guía para aquellos interesados en seguir un camino profesional similar.

¿Qué consejos le darías a un estudiante de tu campo de conocimiento?

Nunca dejes que nadie te diga hasta dónde puedes llegar. Tus metas solo te las pones tú. No importa de donde vengas, lo importante es ponerse objetivos y saber aprovechar las oportunidades.

Eso sí, las oportunidades no vienen solas, hay que saber cómo y dónde buscarlas y querer dedicarle el trabajo y la constancia necesarios. Rodéate siempre de gente de la que puedas aprender algo y no te conformes con las cosas fáciles, porque siguiendo un camino que ya está andado nunca vas a llegar a ningún lugar nuevo. Por último, no tengas miedo al fracaso e inténtalo tanto como sea necesario. Eso, en biología, significa que probablemente tengas que pedir muchas becas hasta que un día consigas una, pero ese día llegará y te alegrarás de no haber tirado la toalla.

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