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“Córdoba es más activa que la imagen que tiene”

‘Gestionario’ entrevista en esta ocasión al nuevo gerente de la Orquesta de Córdoba, Jordi Tort, quien desde su nombramiento en enero de 2013 se enfrenta a un periodo decisivo para la institución, que acaba de firmar un convenio con la Universidad de Córdoba para establecer sus oficinas en el Edificio Pedro López de Alba. Entre otras funciones, suya será la labor de posibilitar el cambio generacional en el público de la Orquesta, con la atracción de nuevos espectadores que también deberán salir de las aulas universitarias.

Licenciado en Derecho y Máster en Gestión Cultura por la Universidad de Barcelona, Jordi Tort inicia su actividad en la gestión de artes escénicas como productor ejecutivo en diversas iniciativas teatrales en Barcelona que van desde el ámbito independiente y universitario a proyectos comerciales. En 1997 se incorpora al equipo de producción del Teatro Nacional de Catalunya con Josep Maria Flotats, que se inaugura en esa misma temporada. En 1998 pasa a formar parte de la dirección del Teatre Lliure también en Barcelona en calidad de subdirector formando equipo sucesivamente con los directores Lluís Pasqual, Josep Montanyés y Alex Rigola, en una vinculación que se alarga por ocho años y que está marcada por la inauguración de la nueva sede de la compañía y por la evolución del discurso artístico hacia la contemporaneidad. En 2006 se incorpora al Gran Teatre del Liceu, la ópera de Barcelona, en calidad de director del Departamento de Producción. En esta labor colabora en la definición de la política de producción escénica y giras así como en la programación de la actividad pedagógica de la entidad. En 2010 pasa a trabajar como director del Departamento de  Producción de Stage Entertainment España, liderando la producción en nuestro país de musicales tan conocidos como El Rey LeónLos Miserables o La bella y la bestia.

¿Cuáles son sus primeras impresiones desde su llegada a Córdoba?

He confirmado las que ya tenía de mis anteriores visitas, que es una ciudad muy bella, agradable para vivir y trabajar en ella y más activa que la imagen que a veces se tiene de ella. También es verdad que la dimensión de la ciudad que la hacen próxima y humana, conlleva una actividad cultural menor de la que me había acostumbrado a disfrutar en Madrid o Barcelona pero creo que, pese a ello o quizás a causa de ello, la la oferta cultural es muy variada y que los cordobeses reivindican esta actividad cultural como una parte importante de su ciudad.

¿Qué tal fue la toma de contacto con la Orquesta y su director?

Creo que la relación está siendo valorada como positiva por todas las partes, al menos de momento, y espero que siga así y que la valoración mejore aun más.

Se suele decir que Córdoba es una ciudad difícil, poco dada a los cambios, ¿comparte esta extendida opinión?

La verdad es que creo que aun no la conozco lo suficiente para dar una opinión razonada. En los pocos meses que llevo trabajando en la Orquesta estoy teniendo que hacer bastante pedagogía con varios agentes sociales y culturales de la ciudad explicando que la situación de la orquesta ha cambiado respecto al pasado sobre todo a causa de la reducción de las subvenciones que venía recibiendo la Orquesta de la Junta y el Ayuntamiento a causa de la crisis económica. La verdad es que he encontrado todo tipo de reacciones, tanto inmovilistas como muy proactivas y supongo que es normal, en definitiva pasa como en cualquier otra ciudad.

Empleando la terminología específica de la gestión cultural, ¿cuáles son las “oportunidades” y cuáles las “amenazas” que ha detectado desde su llegada?

A mi entender, las oportunidades de la orquesta son la elevada calidad artística de su formación, que debe mantenerse y aumentar si cabe, y de su Director Musical, la estrecha vinculación con el público de la temporada de abono, una parte del cual está creando una Asociación de Amigos de la Orquesta, así como su apertura a nuevos lenguajes que la han hecho trascender el mero papel de orquesta sinfónica de la ciudad para llegar a sectores de público más amplios. Una oportunidad que pretendemos explorar más a partir de ahora es la interacción con el sector turístico del la ciudad, puesto que el visitante de Córdoba viene buscando cultura y nosotros podemos ofrecérsela y podemos contribuir a mejorar la experiencia y es lo que queremos hacer con varias actividades que estamos poniendo en marcha.

Las relaciones entre la Orquesta y la Universidad han sido fructíferas en los últimos años, ¿qué actividades se están preparando conjuntamente?

Además de los tradicionales conciertos de Inauguración de curso en el Gran Teatro y de Primavera en Rabanales estamos también colaborando para la difusión de las actividades de la Orquesta entre la comunidad universitaria con una política de precios ventajosa para estudiantes. También estamos siguiendo con interés la segunda edición del Concurso de Percusión que organiza la Universidad y en el que participan algunos de los miembros de la Orquesta como Jurado, y seguimos explorando otras vías de colaboración. Creo que aunque no sea una actividad conjunta también hay que decir que gracias al convenio de colaboración que acabamos de firmar, la Orquesta ha trasladado su sede administrativa al edificio del antiguo Rectorado en la calle Alfonso XIII, que compartimos con varios servicios de la Universidad.

¿Qué puede aportar la música que interpreta la Orquesta a los estudiantes y la comunidad universitaria?

El disfrute de la Música Clásica no deja de ser una sensación subjetiva.  La comunidad universitaria, por su especial compromiso con la formación, se presupone más inquieta en el descubrimiento de las diferentes artes y en este caso de la Música Clásica. Sabemos que vamos a generar impresiones muy  importantes y en algunos casos por primera vez. Descubrir este género y dejarse llevar por la diversidad de sensaciones que provoca, de transportarte en el tiempo, de alzarte hasta límites insospechados de belleza abstracta a través del arte de nuestros músicos.

¿Cómo puede activarse una renovación generacional entre el público asiduo a los conciertos de la Orquesta?

Bueno este es un problema endémico y creo que algún día algún estudioso descubrirá que no es tal sino más bien una característica ‘cíclica’ del público de la música clásica. Que yo recuerde en los años setenta ya había artículos quejándose de la elevada edad media del público de la música clásica pero desde entonces han pasado muchos años y, al menos en España, hemos de decir que afortunadamente nuestro público ha aumentado respecto de esa época. Esto no quiere decir que el problema se solucione solo o que deba aceptarse que la Música Clásica solamente puede tener público maduro. De entrada entre el público de la orquesta ya hay gente joven y a nosotros nos encanta tener aficionados de todas las edades. Además desde hace ya tiempo tanto esta orquesta como muchas otras han abordado programas de apertura a niños, a jóvenes, a mezclarse con nuevos lenguajes musicales más mayoritarios… Estas políticas son a mi juicio las adecuadas y, si cabe, es posible continuarlas y intensificarlas siempre que sea posible.

¿Qué géneros considera que pueden conectar mejor con el público joven?

Yo tengo la teoría de que las grandes obras del repertorio son las que mejor contactan con el público, incluido el neófito o joven. Sobre todo porque tiene una eficacia probada en generar sensaciones fuertes y además porque en muchos casos son fácilmente reconocibles como parte de la herencia sonora del individuo, que a lo mejor no identifica esa música con el repertorio de música clásica en sí mismo sino con un gran hit general. Aparte de esto, es evidente que la mezcla del género sinfónico con pop, rock, flamenco, etc., también es un campo que propicia ese acercamiento al público joven. ¡Y al no tan joven!

¿Cuáles son las carencias que ha encontrado en el ámbito de la Orquesta desde su llegada?

La principal carencia ha sido, como es habitual en estos tiempos, un problema de financiación. La estructura financiera de la Orquesta ha basado hasta ahora su financiación muy mayoritariamente en las dotaciones que recibía de las dos entidades públicas que crearon el Consorcio en su día para fundar la Orquesta de Córdoba. Esta situación que ha durado veinte años, durante los cuales se ha consolidado la personalidad artística de la orquesta así como su papel social , se está revirtiendo a causa de la crisis económica general. Nuestro reto ahora es ser los mejores profesionales y artistas para conseguir aumentar los recursos propios que permitan paliar la reducción de las aportaciones públicas.

¿Qué es para usted la cultura y, en particular, la música?

Para mí, ambas cosas, y en especial la música y las artes escénicas, son  una vivencia estética que me ha acompañado a lo largo de mi vida y que me sigue proporcionando las mejores experiencias y sensaciones. Me hacen pensar, crecer, disfrutar y muchas cosas más, y además lo vivo intensamente en el día a día porque son mi trabajo, con lo cual es algo muy, ¡muy especial!