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“No podemos obligar a leer, es algo que te gusta o no te gusta”
Esperanza Jiménez Tirado es Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Córdoba. Trabaja en la Biblioteca Universitaria de la UCO desde 1999, concretamente en la Biblioteca General. Suyos son los textos que cada mes nos sitúan antes de abordar la lectura de la obra seleccionada para Club de Lectura UCO (http://clubdelecturauco.com/), del que es coordinadora desde su creación en 2008. En este curso, bajo el título ‘Otras Culturas’, el club se acerca la interculturalidad a través de autores como Antonio Muñoz Molina y Roberto Montero Glez, entre otros.
¿Cuáles son los objetivos del Club de Lectura UCO para el curso 2012-2013?
Desde el mes de septiembre, y tras el obligado parón veraniego, continuamos con el blog Club de Lectura UCO que, aunque comenzó con este nombre en diciembre de 2011, tiene una trayectoria que viene desde hace cuatro años bajo diferentes formatos. Nuestros objetivos son los mismos que cuando comenzamos: crear, en un rincón de nuestra Universidad, un lugar en el que relajarse, leer y disfrutar, dando a conocer escritores nuevos o mirando a los de siempre desde una perspectiva diferente. En este sentido, hacemos una selección entre todo lo que la red nos ofrece, y enriquecemos la lectura proporcionando “pistas” para que el quiera, y por su cuenta, pueda ir más allá. También en la página que la Biblioteca tiene en Facebook intentamos, entre otras cosas, hacer algo parecido (http://www.facebook.com/biblioteca.uco.es).
¿Cómo está yendo la acogida del club ‘Otras Culturas’ tanto a nivel universitario como del público en general?
En esta nueva etapa con ‘Otras culturas’ como eje central, llevamos solo dos posts. Según las estadísticas que ofrece el propio blog, el post del mes de octubre (Camarón, Montero Glez y el mundo gitano-flamenco) ha generado más interés que el primero (la cultura judía y Sefarad de Antonio Muñoz Molina), aunque la proporción entre el número de visitas del blog y los comentarios generados es pequeña por lo que, desde aquí, invito y animo a todo el que quiera a participar. Como bien dices, y al ser un blog abierto, no solo está destinado al público universitario, sino al público en general.
¿Considera que la lectura está suficientemente fomentada en la Universidad de Córdoba?
El fomento de la lectura parece más cosa de otros ámbitos (bibliotecas públicas) y otras edades (enseñanza primaria y secundaria), pero no está de más que en la Universidad, la lectura como placer y como fuente de conocimiento, esté presente de una forma o de otra. Supongo que a esta necesidad responde el hecho de que se haya creado una Red de Universidades Lectoras, de la que la UCO forma parte. A las personas del mundo universitario (alumnos, profesores, personal…) por su edad y formación previa, se les supone una afición a la lectura y, si no la tienen ya, va a ser muy difícil creársela. Lo que sí se puede hacer, y es lo que pretendemos desde el Club de Lectura UCO, es que haya un sitio donde esos aficionados puedan acudir para leer algo diferente y no solo los tres títulos de turno del mercado editorial omnipresentes en todos los medios de comunicación.
¿Qué tipo de iniciativas le parecen más interesantes de cara al fomento de la lectura?
Alberto Manguel en una entrevista decía que “el amor por la lectura es algo que se aprende pero no se enseña. De la misma forma que nadie puede obligarnos a enamorarnos, nadie puede obligarnos a amar a un libro. Son cosas que ocurren por razones misteriosas”. Estoy totalmente de acuerdo con él. No podemos obligar a leer, eso es algo que te gusta o no te gusta, como la mayoría de las cosas en la vida, y como no sabemos el porqué, tampoco sabemos cómo cambiarlo (y ni siquiera si habría que cambiarlo). A mí me encanta leer y no concibo mi vida sin mis libros, pero si, por ejemplo, quiero ver un programa de este tipo en la televisión, lo llevo claro. Creo que a día de hoy y por ahora, la televisión, sobre todo, y los medios de comunicación en general podrían hacer mucho más de lo que hacen. Afortunadamente, en la Red hay mucha más variedad y oferta, y ahí es donde hay que buscar, pero sin olvidar que todavía la brecha digital es más grande de lo que creemos, y que tampoco es oro todo lo que reluce.
Prevalece la idea de que Córdoba es cuna de grandes literatos, pero ¿cree que este hecho se corresponde con los hábitos culturales de la sociedad cordobesa?
No creo que los hábitos culturales de la sociedad cordobesa difieran mucho de los de cualquier otra ciudad media española. El cine, el teatro, las conferencias, los conciertos, las exposiciones, se llenan si lo que se presenta tiene una repercusión mediática. Si no, apaga y vámonos. No me parece mal, pero tampoco creo que haya que vender una imagen que no se corresponde con la realidad. Por otro lado, como en todos sitios y en todas las épocas, hay grupos de personas que intentan hacer cosas diferentes y que de verdad lo consiguen.
¿Podría recordar cuál fue su primer contacto con la lectura o alguna obra que la haya marcado especialmente?
Uf, esto sería muy largo, así es que intentaré ser esquemática:
1. Prelectura: los cuentos de Dick Bruna. Como anécdota contaré esto que mi tío siempre me recuerda: yo aún no sabía leer por lo que me los aprendía de memoria e iba pasando las hojas “leyendo” lo que antes me habían leído los mayores “Eran dos señoras altas y delgadas…”, comenzaba uno de ellos. Recuerdo sobre todo las ilustraciones.
2. Infancia: Los Cinco (y todos los de Enyd Blyton).
3. Adolescencia: Fortunata y Jacinta (entré de llenó en la literatura con mayúsculas).
4. Juventud: Rayuela, de Cortázar (ahí me di cuenta de que la literatura lo era todo).
5. Madurez: Conversación en la Catedral, de Vargas Llosa: la leí hace poco más de un año y tuve una sensación creo que no del todo buena, porque me pareció que se había avanzado poco desde entonces en cuanto a forma de escribir. También me hizo entender lo que de verdad son los clásicos.
¿Cómo valora los cambios derivados de la tecnología que se están produciendo en la industria editorial?
Los valoro positivamente para la propia industria editorial: siempre es mejor renovarse que morir, ¿no? También para el usuario, que, además del abaratamiento de los precios que se está consiguiendo con los libros electrónicos, accede con facilidad a cosas que antes le costaban más trabajo. Estoy pensando en un ejemplo concreto: comprar un libro. Hace unos años era muy complicado acceder a determinados títulos, y más si no vivías en una ciudad con buenas librerías. En fin, que ahora, a través del comercio electrónico es facilísimo, y con el ebook todavía más. Sin embargo, en 84 Charing Cross Road, vemos cómo la escritora estadounidense Helen Hanff, a través de las correspondencia que mantenía con un librero londinense en los años cuarenta, conseguía que le enviara todos los libros que quería e incluso le pagaba metiendo el dinero en el mismo sobre. Además, estableció con él una relación de verdadera amistad. Ahora, lo que ganamos en velocidad, lo perdemos en relaciones personales, por ejemplo.
¿Libro o ebook?
Todavía no he probado el ebook, digamos que no he sentido la necesidad, que con el libro estoy más que servida. Pero por supuesto, sé que antes o después tendré un ebook, y que cuando lo pruebe me encantará. Si lo que queremos es leer y nada más, creo que el libro es uno de los diseños más perfectos que se han hecho nunca, y pienso que nos permite una mayor concentración. Ahora, si a la vez pretendemos más cosas, a lo mejor entonces hay que recurrir al ebook. De todas formas, soy una enamorada de los libros y no les veo ningún defecto ni carencia.
¿Qué representa para usted la cultura?
Vaya pregunta… Sin entrar en muchas definiciones, y contestando más con el corazón que con la cabeza, cultura para mí es todo aquello que me conmueve, me emociona, me hace pensar en algo diferente a lo que me rodea o pensar en lo que me rodea de forma diferente. Concretando y como casi para todo el mundo, para mí la cultura son películas, pinturas, músicas, edificios, personas, programas de radio y televisión, páginas de Internet y sobre todo, libros.
¿Podría hacernos alguna recomendación literaria?
Aquí también seré esquemática y me referiré a libros “recientes”:
1. Yo confieso, de Jaume Cabré.
2. Libertad, de Jonathan Franzen.
3. Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño.
4. La poesía de Angel González.




De acuerdo con casi todo, Esperanza, tus palabras son sabias y lúcidas. Discrepo tímidamente en la frase de cabecera: por supuesto que no se puede obligar a leer, pero sí se pueden (y se deben) encontrar mecanismos de estímulo para crear o incentivar el gusto por la lectura. Este puede aparecer sin más, pero es más frecuente que lo haga si has tenido alguien que te haya leído de pequeñ@, profesores/as que te hayan comentado con amor algunas obras, amig@s que leen… Tengo una nueva amiga cuyo marido la está aficionando a la lectura, eso es muy hermoso.
Me apunto tus recomendaciones. Gracias, guapa.
Todo muy coherente.
Lastima que no veas a un solo alumno con un libro de lectura.
No me creo que este comunicandome a traves de este medio…, pero lo hare por mi amiga “Esperanza, libro abierto”.Mas bien no “debemos” obligar a leer pero si podemos contar historias que leemos a otras personas que no lean, no es lo mismo, pero…(El teclado de mi ordenador se ha roto y no reconoce la tecla del acento,lo siento, es que es mejor escribir a lapiz o hablar,y asi no hay problemas de teclas, no Espe?
Buenas madrugadas. Prácticamente de acuerdo en todo. Me gustaría enfatizar el hecho de que haya que fomentar, según edades e instituciones, el gusto por la lectura, pero me parece triste que a niveles de Universidad haya que seguir haciéndolo. Cierto es que al niño pequeño se le debe/puede ir moldeando en función de determinados hábitos -positivos-, e, igualmente, educando el gusto por unas determinadas actividades; pero llegada una edad y llegado un mínimo nivel cultural (siendo optimista) es difícil la orientación hacia un tipo de placer, tan concreto como es abrir un libro y disfrutarlo, en el pleno sentido. Salvando las distancias, sería algo parecido al tópico de si el poeta nace o se hace…Pues supongo que se trata de una mezcla entre vocación y dedicación, sin contar, por supuesto, con las circunstancias vitales propias de cada uno (que por otro lado son imposibles dejar al margen). Pero si con un número de años la persona no ha escrito algunos versillos, difícilmente lo va a hacer. Pues lo mismo sucede con la lectura. Por ello estoy de acuerdo en que gusta o no gusta, aunque siempre hay que agradecer a esas personas primeras -profesores, familia, amigos- que hayan potenciado nuestra afición. También estoy totalmente de acuerdo en que “lo que ganamos en velocidad lo perdemos en relaciones personales”. Puede decirse que el avance de la tecnología es de las mejores cosas que nos han podido suceder, quizá no tanto el uso que estamos haciendo de ella. Es curioso que en una época donde más medios hay para relacionarse sea el momento en que más soledad está sintiendo el ser humano, uno de los momentos de mayor aislamiento. Resulta muy paradójico que a medida que ha ido avanzando dicha tecnología haya habido un total retroceso en las relaciones humanas. Y esperemos que se quede “sólo” en eso, pues, por un lado, la Historia se repite y, por otro, el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. No obstante, hay que pensar de forma positiva y ver lo bueno de cada cosa. Aún así yo soy de las que sigo prefiriendo ir a una biblioteca y tener entre mis manos el libro de toda la vida, que hay que tratar con cariño debido a su valor. Por último, quiero expresar mi opinión respecto a la cultura: yo la considero vida, a nivel intelectual, vida en cualquier caso. Y, hablando en concreto de los libros,y a pesar de que a veces he tenido ciertas dudas respecto a ellos, a pesar de que a veces me han hecho enfadar profundamente y otra serie de sentimientos desagradables, concluyo con que son magníficos compañeros de viaje y animo también a todo el mundo a que adquiera el hábito de leer o lo mantenga, según sea el caso. Gracias.