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Haizam Amirah: “Los extremistas buscan polarizar y romper la convivencia”

El Salón de Actos de la Diputación de Córdoba ha acogido la jornada “La Europa que queremos: freno a la radicalización de los jóvenes”, organizada por Europe Direct y el Aula de Religión y Humanismo. La jornada ha comenzado con la conferencia ‘Identidad, religión y radicalización en un mundo cambiante’, ofrecida por Haizam Amirah Fernández, investigador principal del Real Instituto Elcano y profesor asociado del Instituto de Empresa. En la charla, Amirah ha incidido en que “los extremistas buscan polarizar y romper la convivencia”, refiriéndose fundamentalmente a los sectores de jóvenes yihadistas.

La jornada ha sido inaugurada por el vicerrector de Estudiantes, Alfonso Zamorano; el diputado de Juventud y Deportes, Martín Torralbo Luque; y la coordinadora del Aula de Religión y Humanismo, María Dolores Muñoz Dueñas, quien se ha referido al sentido de la jornada como una forma de luchas “contra la desafección de los jóvenes hacia el proyecto europeo”.

Haizam Amirah ha iniciado su discurso comentando que no existe “una definición de radicalización” a nivel internacional, debido a su carga política e ideológica. “Radicales siempre hubo. Son gente que se va a extremos de pensamiento porque quieren modificar el estatus quo”, ha explicado. El terrorismo islámico es una de las manifestaciones de esa radicalización, con el que se pretende “amedrentar e imponer ideas”. Y ha recordado que en España existe una especial sensibilidad hacia esta cuestión, ya que padeció el terrorismo a nivel interno durante décadas.

El investigador del Instituto Elcano ha situado el origen del yihadismo en fenómenos globales interconectados, que producen “una cosmovisión” acompañada de una “dosis de victimismo importante”. Amirah ha querido aclarar que el término Yihad no significa “guerra santa” como se suele creer en España, sino “ejercicio de esfuerzo”. En dicho ejercicio hay una “yihad mayor” que se centra en la mejora personal, y una “menor” que contempla el “uso de la fuerza”. El problema estriba en que “hay ideólogos que han justificado” este ejercicio de esfuerzo como de tipo “defensivo y ofensivo”. El conferenciante ha querido distinguir los distintos grupos de musulmanes y ha señalado que los árabes son una minoría en el conjunto de creyentes de esta religión. Además, ha comentado que “la mayoría de las víctimas” de atentados terroristas suelen ser, precisamente, “musulmanes”.

Haizam Amirah ha recordado que los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, supusieron un cambio en el modo de abordar el terrorismo islámico. Y que las políticas del partido neoconservador estadounidense tras los atentados, hablando de “Guerra contra el Terror”, que llevaron finalmente a la invasión de Irak en 2003, fueron como “dar una patada a un enjambre”. “No se puede decir que el balance haya sido positivo. Se justificó la invasión de un país bajo el argumento de que tenía armas nucleares, lo que no era cierto. Esto dejó un lugar sin ley ni orden donde los ciudadanos comenzaron a identificarse con lo más primario que encontraban”, ha apostillado. En este sentido, se generó una espiral de sectarismo sin precedentes en un país, Irak, que antes de la guerra acogía matrimonios mixtos con personas de distinta etnia y credo.

Las consecuencias de estas políticas han sido la aparición del denominado Estado Islámico, que ha venido a ocupar un sitio de referencia para muchos jóvenes, pues “vende un producto atractivo” en un tiempo marcado por “la sociedad de la imagen”. Las redes sociales se convierten así en el espacio donde se puede atraer a jóvenes, también europeos, y gente que “no es musulmana”, pero termina convirtiéndose por la “aventura” que supone pertenecer a una organización que vende la instauración de un califato.

La jornada “La Europa que queremos: freno a la radicalización de los jóvenes” ha continuado con una mesa redonda homónima, en la que han participado los miembros de la UCO Juan de Dios Torralbo Caballero, Ramón Román Alcalá, Antonio Bueno Armijo y Angélica Olivares.