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Urquízar analiza el papel de la historiografía en la construcción de la identidad española

El XIII curso ’De la identidad de Europa a la Europa de las identidades. ¿Regreso al pasado?’, que organiza el Aula de Religión y Humanismo, ha celebrado su tercera sesión con la conferencia ‘La memoria arquitectónica del Islam en la construcción historiográfica de la identidad de España (siglos XVI y XVII)’, impartida por el profesor de la UNED, Antonio Urquízar Herrera. El ponente ha sido introducido por el profesor, Manuel Pérez Lozano, quien lo ha presentado como un “viejo amigo”, pues estudió en la Universidad de Córdoba, y uno de los profesores con mayor “proyección internacional” desde que se doctorase con la tesis ‘La percepción de las ideas del Renacimiento en la pintura cordobesa del siglo XVI’.

Antonio Urquízar ha iniciado su ponencia abordando un manuscrito de Ambrosio de Morales, en el que se intuyen las contradicciones a las que se veían sujetos los intelectuales del siglo XVI al tratar el legado del Islam en relación a la construcción de una identidad nacional española. En el texto, lleno de tachaduras y anotaciones al margen, Ambrosio de Morales se refiere a la Mezquita de Córdoba como “Iglesia Mayor”, y define al edificio varias veces como “extraño”. Además, tacha la palabra “fundado” para sustituirla por “fabricado”, en referencia a quienes levantaron el edificio, los musulmanes. “De Morales dice siempre que la Mezquita fue construida por musulmanes, pero al tachar ‘fundado’ deja la puerta abierta que fue fundado antes de ellos”, ha apostillado.

El profesor ha aludido a las situaciones parecidas que se dieron con otros edificios como la antigua Mezquita de Sevilla o la Alhambra de Granada, puesto que los historiadores del momento no tenían claro si eran “parte de la Historia de España”. Ello se produce en un contexto político en el que se discute si los moriscos son parte de España o no, con un “vivísimo debate teórico” sobre si deben ser expulsados.

Sin embargo, los historiadores optarían por la vía de interpretar los edificios entroncándolos con un incierto origen romano, con la idea de “generar un discurso de la España imperial”, a través del estudio de las piedras. Esto provoca que se den numerosas “invenciones y falsificaciones”. Pablo de Céspedes, por ejemplo, llega a afirmar que el templo de Córdoba fue “templo de Jano”, desarrollando argumentos arqueológicos y literarios para justificar que fue primero un templo de los fenicios. Y llega a decir que “los nietos de Noé” remontaron el Guadalquivir para construir un templo a Jano. “Como si el edificio fuera ya cristiano antes de que existiera Jesucristo”, ha indicado. Semejantes teorías llegaron a causar la risa de otros historiadores como Díaz de Rivas.

Los mártires son otro elemento que propicia la falsificación de “reliquias y discursos” en torno a ellos. Todo es un ejercicio de interpretación en el que, deliberadamente, se conectan los edificios de origen musulmán con el tiempo de los Visigodos e, incluso, épocas pretéritas que evidencien que “siempre hubo un culto cristiano” a pesar del prolongado dominio musulmán en la península ibérica.

El curso ’De la identidad de Europa a la Europa de las identidades. ¿Regreso al pasado?’ continúa el próximo 21 de noviembre con la conferencia ‘El renacimiento en Venecia: una mirada a oriente’, que correrá a cargo de Mar Borovia del Museo Thyssen-Bornemisza.