JAMÓN DE
CERDO IBÉRICO
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Antes de fabricar el jamón hay que fabricar
el cerdo, la razón de ello radica en la importancia que tiene la
edad al sacrificio, y el entrenamiento a que se haya visto sometido el
animal. Pues a medida que ambos factores aumentan, aumenta también
la proporción de fibras musculares "rojas", reduciéndose,
a su vez, la presencia de fibras "blancas". Circunstancia ésta que
es determinante de la calidad final de la carne.
El proceso de elaboración de los
jamones empieza, por consiguiente, en el cuidado del propio animal, quien
a lo largo de su vida tiene un seguimiento individualizado que llega a
culminar con la identificación de cada pieza. |
El jamón
de cerdo ibérico, ha recibido muchos nombres, lo que
puede dar lugar a confusión; así se le ha nominado como:
jamón
de pata negra, denominación que no describe la pieza,
puesto que hay cerdos ibéricos que no tienen ese color; jamón
de bellota, tampoco es acertado, puesto que el cerdo puede ser
ibérico y no haber probado tal alimento; jamón
serrano, designación no específica, puesto que
así se denomina a un tipo de corte. Es más acertado designar
al jamón al que se alude, como Jamón
Serrano Ibérico de Bellota, nominación un tanto
alarga, pero que abarca todas las características que ha de reunir
la pieza.
Los jamones
han de proceder de cerdos ibéricos, cuyo régimen de vida
extensivo, con aprovechamiento de las producciones de dehesas con encinares,
alcornocales y quejigos, proporcionen a estos animales tres características
fundamentales:
-
La gimnástica funcional
realizada durante el pastoreo y la montanera, los dotará de un esqueleto
fuerte y una musculatura vigorosa, con especial textura y dureza muscular
de las regiones anatómicas que han de componer la pieza comercial
o jamón.
-
La alimentación espontánea
dará lugar al sabor y color específicos de la carne de este
tipo de ganado y, consiguientemente, de sus productos. La entrada en montanera
no deberá hacerse hasta los 14 meses, con lo que la carne, ya hecha,
presentará una infiltración grasa adecuada.
-
El buen jamón ibérico procederá
de animales cebados en montanera hasta el momento
de su sacrificio y ello por dos razones fundamentales:
-
Por la existencia de aceites esenciales en la bellota,
cuyo aroma se incorpora a las carnes del animal .
-
Porque la grasa producida por este tipo de alimentación
es más fluida y en el sudado de los jamones
se reparte mas uniformemente entre las fibras musculares.
TECNOLOGÍA DE ELABORACIÓN
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El método más sencillo de elaboración
es el de exprimirlos bien, luego que se han cortado del animal para extraer
toda la sangre, se dejan tendidos sobre una tabla, uno por uno, durante
dos o tres días, a fin de que la carne se siente y pierda un poco
de humedad; después se ponen en un tablero o plano inclinado cubriéndolos
con sal por todas partes, añadiendo un poco de nitro para que la
carne quede mas firme y encarnada. Se dejan en la sal por 20 o 30 días,
según parece que la sal los ha penetrado. Cada dos o tres días
al principio, se vuelven los jamones, los de encima debajo y se agrega
más sal si la que tenían se ha derretido. En el intermedio
de este tiempo, suelen tenerse cuatro o cinco días en prensa, para
lo que se les coloca entre dos tablas cargando encima bastante peso.En
cuanto al proceso actual de elaboración del jamón, no difiere
radicalmente de lo ya descrito: acabado el faenado y pesado de la canal,
se procede a una refrigeración ultrarrápida para que la temperatura
de la masa muscular baje, a 91C
a las 12 horas en el centro del jamón. |
La labor propiamente dicha del Maestro Jamonero se
desarrolla en la estrecha dirección y control de las etapas que
componen el procesado del jamón: El despiece, la salazón,
el secado al natural y la maduración o envejecimiento en bodega.
El
despiece
se realiza según las siguientes fases:
-
Sujeción de la extremidad por la región
metatarsiana. Formación del escudo del jamón por sección
circular a nivel de la rodilla.
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Cortes en las paredes abdominales que separan al
miembro y lo descargan de tocino.
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Secciones sobre la grupa y nalga que se reúnen
con el escudo y los cortes abdominales.
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Separación del pernil que mostrará
las capas musculares de la cadera, recubiertas de tocino. Una vez obtenidas
las piezas se ha de proceder al sangrado o escurrido mediante presión
hasta que no se extraiga sangre de las venas femoral y safena para dar
salida a los restos sanguíneos retenidos. Actualmente existen máquinas
de sangrado de jamones por rodillos de presión.
En su faenado posterior
se efectúa el pulido del jamón y paleta, en su caso, y el
escogido de carnes con destino a morcón, chorizos y otros productos,
y a continuación:
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Refrigeración durante 24 horas a 0-1ºC
en cámara.
-
Recorte en V de jamón serrano.
-
Golpe de frío conseguiéndose -81C
en el interior del jamón a las 12 horas, pasando a continuación
a la salazón. El pH de los jamones estará entre 5,5 y 6 con
temperatura de 3 a 51C en el
interior de la masa muscular. La alcalinidad del jamón provoca con
facilidad contaminación microbiana, la cual puede realizarse por
las vías ganglionar, sanguínea o sinovial, dando lugar a
problemas de cala.
La salazón
consiste en poner en contacto el jamón con la sal para que penetre
en su interior. Este proceso se realiza enterrando las piezas en las características
pilas de sal, y manteniéndolas en las mismas durante un período
de tiempo variable en la proporción aproximada de un día
por kilogramo de peso.
| La salazón se hace en pilas o contenedores
con sales naturales; las pilas no deben sobrepasar los 8 jamones y se mantendrán
en sal 1 día por kg de jamón. La temperatura de la cámara
de salazón será de 51C,
y la humedad relativa del 88 por 100. Se procede después a dar la
vueltaa a la pila de forma que las piezas que estuvieran arriba pasen abajo
y al contrario. La sal natural y marina, penetra en los tejidos por difusión.
En algunos lugares, a la sal nueva incorporan salmuera vieja, que agrega
bacterias reductoras de nitrato. Durante este tiempo tiene lugar un fenómeno
interesantísimo de salida de jugo desde la musculatura, que disuelve
la sal para que posteriormente se mueva hacia el interior del jamón
por un mecanismo de difusión. |
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La cámara de salado
tendrá una inclinación hacia el drenaje, donde irán
los exudados del jamón, evitando un exceso de humedad que crearía
un ambiente desfavorable a proceso de secado. La deficiencia o el exceso
de salazón se pueden determinar mediante el análisis de cloruros.
El
postsalado: Cuando el jamón se saca de la pila de salazonado,
ya ha tomado toda la sal que va a tener hasta el final del proceso. Sin
embargo ésta se encuentra concentrada en la superficie, mientras
que las regiones del interior prácticamente no contienen sal. Por
ello es necesario un período de postsalado, o equilibramiento, donde
por proceso de difusión se tiende a una distribución uniforme
de la concentración salina hasta alcanzar el punto exacto de sal.
La duración mínima del equilibramiento, es variable y va
en función del contenido graso de cada pieza ya que la penetración
salina por difusión está muy condicionada por la presencia
de grasa. Aunque por lo general este proceso suele tener una duración
entre los 40 y 60 días. Otro factor importante
es que mientras se esta produciendo la penetración de sal al interior
del jamón, hay un proceso de salida de agua al exterior, con la
consiguiente perdida de humedad desde la superficie. Por ello, es necesario
tener un estrecho control de la humedad relativa de la cámara donde
se mantengan los jamones, amen del propio control de la temperatura, que
desde los 51C iniciales ha de
evolucionar hasta los 25 ó 301C
en el momento en que se les traslada al secadero natural.
Lavado con agua caliente
a presión: se realiza para eliminar la sal superficial,
para lo cual se introducen los jamones en un recipiente en el que existen
cepillos, cuyas púas por frotamiento
ayudan a este proceso. Actualmente existen máquinas automáticas
para efectuar el lavado y frotamiento de las piezas.
Es importante que la
sal este limpia y que el lavado se correcto para evitar que el deposito
de la sal en el exterior del jamón inhiba el crecimiento de la flora.
En algunas zonas, tras el lavado
se efectúa el moldeado macerado del jamón mediante maza o
golpes en mesa para darle la forma deseada.
Tras esta fase del secado,
hasta aquí, se ha hecho un buen proceso del jamón que puede
servir para cualquier tipo que se elabore; ahora empiezan los problemas,
ya que el jamón va a quedar expuesto, sin nada que lo proteja, dado
el escaso valor antiséptico que se puede asignar a la sal a las
variaciones climáticas, contaminación bacteriana, agresiones
del medioambiente, parasitismo, etc.
En otro tipo de producciones,
todos estos inconvenientes se salvarían en ambiente perfectamente
controlado y dando en cada momento el tratamiento que exigiera el estado
del producto. Pero en este caso empiezan a jugar una serie de factores
que se escapan del control del hombre y cuya corrección esta ligada
a una serie de prácticas de carácter empírico, que
perfecta y oportunamente aplicadas van a hacer del jamón serrano
ibérico de bellota un producto totalmente distinto a cualquier otro
del mundo. La temperatura del secadero para el jamón ibérico
conviene que empiece siendo suave y que la humedad relativa sea lo más
baja posible, aunque como son secaderos naturales todo depende de la benevolencia
del tiempo y del control que se pueda efectuar abriendo y cerrando ventanas,
según temperatura y viento dominante que haya en el momento climatólogico,
procurando que la temperatura no suba ni baje bruscamente. Estos locales
son especiales, de ahí que haya pocos sitios o localidades donde
se pueda hacer un jamón con garantía de esa calidad. Lo incuestionable
es que un buen secadero debe permitir realizar esta operación de
forma absolutamente natural sin actuar por ningún procedimiento
no consagrado por la tradición y la práctica. Tanta es su
importancia, que en la misma zona distintos secaderos dan productos diferentes,
e incluso en un secadero el resultado final dependerá tanto de las
características del mismo como de la habilidad del maestro jamonero
que, en base a una dedicación total y a una experiencia manifiesta,
ha de combinar los factores de altitud, microclima, grado higrométrico,
variaciones diarias de temperatura y velocidad del aire, tal como Dios
lo va dando, dirigiendo un proceso cuyo final es la obtención del
inigualable jamón serrano ibérico
de bellota.
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Finalmente es el proceso de desecación
que tiene lugar en el secadero natural,
el que completa la maduración, o conjunto de modificaciones, que
hacen que la carne se convierta en el apreciado Jamón Ibérico.
Básicamente se producen una serie de procesos metabólicos
muy complejos e interrelacionados, y cuya validez final depende no sólo
de la extensión de los mismos, sino del equilibrio que se establezca
entre ellos durante los casi 36 meses de tiempo máximo de curación
que sufren nuestras piezas. Dos factores conviene resaltar, no obstante,
durante este proceso de secado: De un lado, el grado higrométrico
del aire, y de otro las constantes variaciones de la presión atmosférica. |
Tales hechos resultan fundamentales desde el momento
que condicionan la existencia de toda una flora, tanto bacteriana como
micológica, autóctona del Valle de los Pedroches en Sierra
Morena, y que llevan a la singular maduración tan característica
y exquisita de nuestros Jamones y Paletas de Cerdo Ibérico de Bellota.
A ello hay que unir, además, el especial manejo de las piezas de
influencia muy decisiva en los procesos anteriores. Desecados los jamones
tendrán de 36 a 38 g de sal por kg de peso.
La fase
de sudado que como la anterior ha de ser un proceso natural,
estriba en favorecer la difusión de la grasa, casi fundirla para
que se introduzca entre las fibras musculares que, una vez impregnadas,
retendrán el aroma. La duración del sudado es variable, pero
las condiciones ideales son: durante 2-3 meses temperaturas de 30-351C
y humedad relativa del 70 por 100.
| Una vez madurada la pieza, esta pasa al proceso
llamado de "envejecimiento", y que
se lleva a cabo en bodegas, capaces de mantener una temperatura media de
10-121C y humedad relativa del
80 por 100 aproximadamente, durante un período de 18 meses antes
de la salida al mercado. Como resultado de la desecación, el contenido
acuoso de la carne se reduce y, por tanto, el Jamón consigue una
mayor concentración de sólidos, alcanzando finalmente ese
aroma y gusto tan característico de nuestra calidad. |
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Tanto un buen secadero natural,
como una buena bodega, deben permitir realizar todas estas operaciones
de forma absolutamente natural, sin actuar por ningún procedimiento
no consagrado por la tradición y la practica.
Es una cuestión de sensibilidad, pues el resultado final dependerá
tanto de las características del propio secadero como de la habilidad
de las gentes que en el trabajan, y que con una dedicación total
y una experiencia manifiesta, han de combinar los factores de altitud,
microclima, grado higrométrico, variaciones diarias de temperatura,
y velocidad del aire, tal como Dios lo va dando, dirigiendo un proceso
cuyo final es la obtención de nuestro inigualable Jamón Ibérico
de Bellota.
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Se puede sintetizar el tiempo de elaboración
del jamón ibérico en el siguiente calendario:
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Manipulación y elaboración:
de noviembre a mayo.
-
Entrada en secadero:
hasta el Otoño.
-
Paso a las bodegas:
hasta el Verano.
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La calidad del Jamón
Ibérico
Los jamones de este tipo proceden
de animales de origen racial ibérico
y este animal ha de ser puro, alimentado con bellota al menos durante una
etapa de su vida y esta ha de ser larga. De la conjunción de estos
factores internos y de los externos (microflora, lugares de maduración,
acción ambiental, etc. ) se obtiene un producto único, puesto
que ningún otro jamón puede reunir las características
señaladas. En principio, y dado que el numero de animales puros
es escaso, el de jamones de esta procedencia es limitado.
Los animales no pueden ser
alimentados con bellota a lo largo de todo el proceso productivo, porque
este fruto solo se da de noviembre a febrero. Las cosechas de bellota son
variables según condiciones climatológicas, de tal forma
que muchos años el tiempo que dura la montanera es muy reducido,
con lo que la calidad del jamón disminuye.
Para que se lleve a buen
termino la promoción de un producto de la calidad del jamón
curado ibérico, será preciso conjugar la actuación
de la investigación, de la técnica, del comercio y de la
industria.
El jamón, cuya
elaboración ya se ha expuesto anteriormente desde el punto de vista
de la calidad comercial consta de tres partes esenciales:
-
Codillo, parte
inferior de la pierna en la que los soportes óseos son la tibia
y el peroné, con las inserciones ligamentosas y tendinosas de los
bíceps.
-
Centro, la parte
mas importante, que asienta sobre el fémur con los componentes musculares
de las porciones inferiores del glúteo medio, tensor de la fascia
lata, bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso.
-
Punta de jamón,
cuya base ósea es el hueso coxal y la muscular la parte superior
del glúteo medio y del tensor de la fascia lata.
Los jamones de cerdo
ibérico se presentan siempre con el tipo de jamón
serrano, el cual es una pieza alargada, estilizada, predominando
la longitud sobre la anchura. Por su parte externa y mirando al jamón
colgado, el cuero o piel está cortado en forma de V; va recubierto
de escaso tocino y siempre su presentación es con pezuña,
generalmente negra.
Pruebas de calidad del
Jamón Ibérico
Haciendo uso de la cala
(pieza alargada y punzante, que puede ser de hueso o madera), pinchando
bien en un paquete vasculonervioso que existe en la sínfisis isquiopubiana
(corcusilla), o bien en el codillo, a la altura de la articulación
fémoro-tibial, aquella indica, tras la extracción, y por
el aroma de la misma, si se trata de un jamón ibérico si
procede de cerdo alimentado con bellota, grado óptimo de salazón,
tiempo de conservación y, en definitiva, su grado de calidad.
Para comprobar la altura o
grosor
del tocino se hace uso de un objeto punzante y fino, mediante
el cual se pincha en la cara externa del jamón y por la distinta
resistencia que muestra el tejido adiposo y el muscular a la presión,
puede apreciarse la cantidad de grasa del jamón.
La prueba
de la sapidez es también un índice de la calidad,
ya que a través de ella es posible conocer si ha sido utilizada
la bellota en el cebo porque, como ya se ha expuesto, ésta proporciona
al jamón un sabor especial que destaca sobre el salado propio de
la curación. Esta prueba pude hacerse mediante el uso del arpón,
un útil que al ser introducido en el jamón recoge en sus
puntas un trozo pequeño que es señal definitiva en cuanto
se refiere a la calidad de la pieza. El arponaje puede hacerse en los mismos
puntos que se indicaron para realizar la cala, pero hay que tener en cuenta
que la prueba de sapidez es definitiva. Si el trozo de jamón extraído
del codillo resulta salado, puede darse por seguro que el jamón
resultara sazonado por demás, puesto que el punto donde se hace
la prueba esta recubierto por el cuero, en tanto que el jamón en
el que la prueba del arpón se efectúe en la corcusilla y
resulte salado, dará una pieza más en su justa sazón.
Existen jamones de tipo
serrano que tienen iguales características de conformación,
grosor de la capa de tocino y forma en V o biselado del cuero y, sin embargo,
se diferencian por sus distintos olores a la punción, pues carecen
de aroma y por tanto difieren también en el sabor porque están
faltos del bouquet que poseen los jamones de cerdo ibérico.
Cortes comerciales del
jamón
Se cree interesante,
desde el punto de vista comercial reseñar los siguientes cortes:
En circunstancias de
comercio normalizado, y teniendo en cuenta que el tocino tuviera un valor
medio, los cortes del jamón para su venta se realizan según
dos líneas paralelas, que pasan de un lado a otro de la pieza: una
sobre la cabeza del fémur y otra sobre la articulación fémoro-tibial.
Al hacer referencia a este
corte y subrayando el valor del tocino, se quiere resaltar este detalle
por el hecho de que, en aquella circunstancia, (1972), tanto el tocino
como el hueso y la corteza que en jamonería se denomina conjuntamente
caídos, tenían escaso valor (el tocino en la actualidad vale
más), por lo que, si a esto se suma el alto precio que alcanza el
jamón limpio, es decir, exento de grasa de cubierta, el corte experimenta
ciertas variaciones y recibe el nombre de corte o venta por centro.
Las variantes de este
tipo de preparación comercial consisten en realizar los cortes de
forma que pueda aprovecharse la mayor cantidad de magro posible. Para ello
la línea de corte se hace paralela y en perpendicular al borde del
jamón, en vez de oblicuamente, como sucede en el corte tradicional.
Del mismo modo la línea que atraviesa el jamón a la altura
de la sínfisis isquio-pubiana o corcusilla y que separa el centro
de la punta, se realiza levantando el hueso coxal, de cuya forma puede
unirse al centro buena porción de magro que de no separar el pubis,
iría a la punta.
Una vez separadas las tres
parte que forman el jamón, según las líneas que se
han indicado, la cabeza y los cóndilos del fémur se cortan
mediante sierra. Haciendo luego uso de una gubia, cuchilla curva y acanalada,
bien manejada, se logra una perfecta separación del magro del hueso
fémur, queda este completamente limpio de tejido muscular y, empujando
con la punta del mango de la gubia la caña del hueso, sale por uno
de los extremos, permitiendo así obtener el centro limpio.
Aun se realiza otra preparación
del jamón que tiende a un mejor aprovechamiento, cuando se efectúa
la comercialización por el procedimiento denominado venta al corte.
Se realiza partiendo el jamón entero mediante secciones paralelas
al fémur, con lo que se obtiene un mayor porcentaje de magro, tanto
de la punta como del codillo.
Características
organolépticas del jamón
Color
El color de la carne
se debe básicamente a la presencia del pigmento muscular mioglobina,
cuyo contenido en la carne de cerdo es muy bajo; no obstante la mioglobina
de la musculatura del jamón experimenta un aumento paulatino al
reducirse el contenido acuoso, al tiempo que al incrementarse la concentración
de sal se producen modificaciones químicas que dan lugar a una coloración
roja intensa durante el curado.
Veteado o marmorizado
La edad es importante para
el modo de engrasamiento, pues los animales adultos poseen una mayor facilidad
para deponer grasa entre las fibras musculares, ocasionándose así
el deseado veteado tan característico de nuestros exclusivos jamones
de calidad.
Se debe a la presencia de grasa
que se localiza entre los fascículos musculares y que se observa
a simple vista al corte. La cantidad de veteado es una característica
propia de las razas y suele aumentar con la edad del animal. Su mayor o
menor cantidad influye en la concentración de mioglobina de las
fibras. Existe, pues, relación entre el veteado y el color de la
carne.
El aroma y el sabor
Es, por tanto, la presencia
de esta grasa de infiltración procedente de la alimentación
de bellota en la fase de cebo en montanera la que no solamente determina
el aroma final del jamón, sino que además contribuye decididamente
a que, en la evaluación sensorial de la degustación, se aprecie
una mayor jugosidad "residual", debido fundamentalmente a la exquisita
estimulación de las glándulas salivares.
El aroma y el sabor del
jamón ibérico son sensaciones altamente relacionadas y conjuntamente
constituyen el aroma. El aroma de la carne se atribuye a:
Compuestos no volátiles: aminoácidos,
péptidos y nucleótidos.
Sustancias volátiles, que son mas de 170
compuestos químicos distintos: ácidos, aldehidos, cetonas,
furanos, compuestos sulfurados, pirroles y piridinas.
Sustancias potenciadoras del aroma, tales
como los nucleótidos.
Los lípidos pueden
actuar
como solventes que retienen compuestos aromáticos producidos a partir
de otras sustancias simples, como los azucares y aminoácidos.
Durante la maduración
del jamón ibérico tienen lugar procesos enzimáticos
hidrolíticos. Asimismo la grasa del jamón sufre procesos
oxidativos que influyen en el aroma del producto final. En estos procesos
intervienen, en gran medida, los enzimas tisulares, así como los
microorganismos presentes durante la maduración.
Jugosidad
La sensación de
jugosidad es originada por dos componentes: la humedad que se produce al
iniciarse la masticación debida a la liberación de jugo procedente
de la carne y el efecto estimulante de la grasa sobre el flujo salivar,
siendo esta última más duradera que la inicial. La sensación
de jugosidad está, por lo tanto, más relacionada con el contenido
graso que con la capacidad de retención de agua de la carne.La jugosidad
esta también influenciada por la sal, que estimula la secreción
salivar y actúa en sentido similar al contenido graso.
Salazonado
Con independencia de su influencia
sobre la jugosidad el grado de salazón es uno de los determinantes
básicos de la sapidez y de la calidad del jamón.
Preparativos generales
antes de empezar el consumo
Distribución
del magro:
Todo jamón presenta
dos zonas claramente diferenciables. De una parte tenemos lo que se denomina
"Maza triangular o babilla", que es la zona que contiene menor cantidad
de magro al estar delimitada por los huesos fémur y coxal. Encontrándonos
la segunda en la parte contraria y bajo el nombre de "Maza principal" por
ser evidentemente la mas rica y jugosa, y la que mas cantidad de magro
presenta. (ver figura .) |
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Limpieza superficial.
Previo a la operación
de descortezado se recomienda limpiar la parte interior del muslo -y en
su zona de mayor presencia ósea- con un cepillo de raíces
aclarado de vez en cuando con agua caliente.
Una vez concluida esta
operación ha de colgarse el jamón durante unas horas en un
lugar protegido y aireado hasta un completo secado.
Esta operación,
no solo no perjudica a la pieza, sino que, al abrir los poros de la carne,
favorece la expulsión de la g,rasa (sudado) con lo que la carne
de la parte externa (normalmente la mas seca) resultara mucho mas jugosa.
Instrumentos de uso.
Es muy aconsejable el
uso de un portajamones que permita sujetar perfectamente la pieza y facilitar
el corte con la máxima comodidad y seguridad.
El cuchillo jamonero ha de
estar siempre bien afilado, y los cortes han de hacerse bajo suaves movimientos
de avance y retroceso con la hoja del cuchillo y a medida que se va desprendiendo
la loncha, que por otra parte, ha de procurarse sea lo mas fina posible
para mejor desarrollo de los aromas en el paladar. |
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Descortezado.Una
vez seco el jamón tras la operación de limpieza superficial,
se puede optar por el descortezado general de toda la pieza, (recomendable
tan sólo en caso de un rápido consumo. Por ejemplo en establecimientos
de hostelería o bien realizarlo paulatinamente a medida que se va
consumiendo.
En el primer caso, ha de tomarse
una sierra o cuchillo de sierra y realizar una incisión de medio
centímetro de profundidad sobre la piel, siguiendo la línea
indicada en el dibujo entre A y B, y alrededor de toda la pata. Este corte
debe ejecutarse unos centímetros por debajo del "corvejón",
fácilmente identificable en la pieza.
A partir de esta primera
incisión, resulta muy fácil eliminar con el cuchillo y en
forma de lonchas grandes, toda la superficie exterior de corteza y tocino,
profundizando hasta llegar a las proximidades de la carne, pero sin despojarla
totalmente del tocino que la envuelve, ya que este evita que la carne se
reseque en exceso.
Las lonchas de tocino y corteza
mas grandes obtenidas en esta operación han de emplearse para cubrir
el corte una vez iniciado, evitando así que se reseque la superficie
entre cata y cata. El resto del tocino puede ser utilizado para la condimentación
de exquisitos guisos. |
Preparativos previos.
La primera zona en consumirse ha de ser
la "Maza triangular o babilla", ya que al ser la más pequeña
del jamón sera la primera en resecarse una vez empezado. Situada
la pieza en el portajamones de manera adecuada para el cómodo acceso
a la maza triangular, ha de localizarse el punto C golpeando suavemente
con el canto del cuchillo en la zona hasta encontrar la dureza del hueso
próximo en ese punto. A partir de ese momento, y si no se ha realizado
el descortezado general, se ha de proceder al descortezado de toda aquella
zona que se estime va a ser consumida próximamente, y según
las normas anteriormente expuestas. |
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Primeros cortes.
El corte ha de comenzarse
a unos dos centímetros del punto C, según se marca en el
dibujo, y siguiendo la dirección de la línea C-D. En esa
aparecerán enseguida magníficas lonchas de jamón que
deben cortarse finas. Es altamente recomendable mantener los cortes sucesivos
de forma que la superficie de corte quede totalmente plana, siguiendo las
líneas del dibujo. |
La carne mas próxima a los huesos
puede aprovecharse para el consumo "en tacos", o para enriquecer el sabor
de los guisos. Las lonchas extraídas en los sucesivos cortes no
ha de ser muy largas, de unos 6 cm como máximo, ya que así
resulta mas fácil. Procurándose en todo momento hacerlas
tan finas como se pueda, con el ancho que permita el corte.
Corte de la maza principal.
Agotada la carne de la maza
triangular, ha de invertirse la postura de la pata en el soporte para iniciar
el corte de la Maza Principal, la mas rica y jugosa del Jamón de
Cerdo Ibérico de Bellota.
Aquí el corte ha de
iniciarse tomando como referencia el punto E indicado en el dibujo, y que
coincide con la parte mas ancha del jamón.
A medida que se vaya
cortando, es recomendable desplazar el punto E hacia arriba (E1, E2, E3,
en el dibujo) alternando las lonchas obtenidas entre E-E1 y E-F en las
mismas raciones.
De esta forma se consumen al
mismo tiempo las lonchas de la parte superior y las de la parte baja, que
suele concentrar mas sal durante el curado. Los cortes han de procurarse
de forma que las superficies cortadas sean paralelas a la línea
de los huesos del jamón, y dejando dichas superficies perfectamente
planas.
Aprovechamiento de los
huesos.
Una vez aprovechada toda la
carne del Jamón de Cerdo Ibérico de Bellota, los huesos restantes
guardan un inigualable sabor a la hora de satisfacer al mas exigente "gourmet".
Cortados con una sierra en trozos de unos 5 o 6 centímetros son
la base inexcusable de magníficos caldos y exquisitos guisos.
Jamón Ibérico
de Bellota :
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Producto artesanal
en su más alto significado con una calidad capaz de hacer las delicias
del más exigente gourmet. |
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