Ucoaviación inaugura en su sede del aeropuerto de Córdoba dos nuevos simuladores de vuelo 23 estudiantes y futuros pilotos mejorarán la calidad de su formación.
Con el eslogan "Ellos soñaban con volar y nosotros con poder enseñarles", Ucoaviación inauguró ayer el Centro de Entrenamiento Sintético, ubicado en la sede de operaciones de esta entidad mercantil en el aeropuerto de Córdoba. A partir de este momento los 23 alumnos de
En el acto de inauguración, celebrado en una carpa junto al centro de entrenamiento, el rector y hasta ayer presidente de Ucoaviación comentó que esta nueva iniciativa, en la que se ha invertido 600.000 euros, supondrá la consolidación de la entidad y del título que se oferta, cuyos primeros graduados finalizarán este año sus estudios. El fin no es despegar a una "velocidad de crucero", pero, según expresa, se pretende que la empresa, constituida en el año 2003, "circule a una velocidad aceptable". Además, Roldán Nogueras, acompañado por miembros de su equipo de gobierno en
Ampliación aeroportuaria
En este sentido, el tercer teniente de alcalde, Andrés Ocaña, aseguró que el Ayuntamiento ya ha solicitado una entrevista para diseñar el camino y planificar la actuación en el aeropuerto, objetivo prioritario --según recalcó-- del nuevo gobierno municipal. Además, felicitó a la universidad por apostar por iniciativas de este tipo que posibilitan una mejor cualificación de los alumnos.
Asimismo, el director de
Por su parte, Pedro Gómez Caballero, el nuevo presidente de Ucoaviación y vicerrector de Gestión, Presupuestos y Sociedades, anunció que en los próximos cursos se pretende ampliar la oferta de títulos y el número de alumnos, quienes pueden beneficiarse de becas si cumplen unos requisitos económicos familiares y académicos.
Y un total de 230 horas de vuelo tienen que realizar los estudiantes durante tres cursos académicos, los cuales tienen un coste de unos 75.000 euros, según Rafael Roldán, becario de Ucoaviación y alumno de la primera promoción que está a punto de finalizar sus estudios. A su vez, subraya que los simuladores repercutirán en la calidad de la enseñanza. En el centro de entrenamiento los futuros pilotos viajan en condiciones de todo tipo. "Puede que sea de noche, que haya nubes, que llueva o cambie la dirección del viento", cuenta Roldán, que también matiza que se simulan fallos en el avión, en los sistemas de navegación en tierra y casos extremos de engelamiento en las alas. Ayer mismo los alumnos divisaban las luces de la pista y se observaba el tráfico y la terminal del aeropuerto de Málaga. Se inauguró así una nueva maniobra de altos vuelos en