El grupo de investigación Vitenol de la UCO es el responsable de este estudio que contribuye al conocimiento del proceso de crianza biológica de los vinos 

La levadura Saccharomyces cerevisiae ha sido muy estudiada por sus  aplicaciones comerciales en la industria del pan, en la elaboración de bebidas alcohólicas, en la obtención de combustibles como el  bioetanol y también por su interés como modelo genético para el estudio de las células eucariotas. Sin embargo, hasta la fecha sólo se ha descrito la función de alrededor del 10% de sus genes.

La actividad fruto de un acuerdo con la empresa ha permitido la obtención cuatro tipos: blanco, rosado, tintos jóvenes y tinto para crianza

Alumnado de Grado de Enología de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes han participado en la elaboración de diferentes tipos de vino en la campaña correspondiente al año 2017. Estos han sido calificados de alta calidad por enólogos renombrados de la zona de Montilla Moriles, particularmente los vinos tintos, en especial el destinado a crianza que posee un excelente potencial de mejora con el tiempo. Esta iniciativa es fruto de la colaboración entre la empresa privada y los grupos de investigación de la Universidad de Córdoba y, en concreto, de la prórroga del acuerdo “Ensayos de vinificación con variedades de uva cultivadas en la sierra de Córdoba” suscrito en 2015 entre la empresa Consumibles Mezquita y el grupo de investigación de Vitenol de la UCO. 

 

Un equipo de investigación de la UCO estudia la influencia que la presión del dióxido de carbono ejerce sobre el metabolismo de las levaduras durante la segunda fermentación en la elaboración del vino espumoso

Durante la fermentación alcohólica, las levaduras transforman el azúcar en etanol y gas CO2. Este gas forma las pequeñas burbujas que distinguen a los vinos espumosos de otros vinos llamados “tranquilos”. Los vinos espumosos de alta calidad se elaboran según el método tradicional, que requiere de una segunda fermentación alcohólica de un vino base,al que se añade azúcar y levaduras, en botella cerrada, seguida de un tiempo de envejecimiento en contacto con las lías. Este método fue descrito por primera vez por el monje benedictino Dom Pierre Pèrignon (1638-1715). Cuando se añade azúcar a un vino y se realiza una segunda fermentación en un recipiente abierto, el C02 producido se desprende al ambiente, sin embargo, cuando esta fermentación se realiza en un recipiente o botella cerrada, se genera una presión de CO2 que afecta al metabolismo de las levaduras. 

El galardón reconoce la trayectoria científica de esta investigadora del Departamento de Genética de la Etsiam 

La ingeniera agrónoma de la Universidad de Córdoba Patricia Castro ha sido galardonada con un premio que reconoce su trayectoria investigadora. La entrega de esta distinción que concede Diario Jaén se llevará a cabo esta noche en el transcurso de la gala de los premios Jaén Mujer.

Martes, 23 Enero 2018 07:16

¿Cuánto huele la basura que generas?

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Desarrollan un nuevo método para evaluar el impacto oloroso que genera el compostaje
Según algunas estimaciones, cada año se genera en todo el mundo más de 8.000 millones de toneladas de residuos urbanos y todo apunta a que esta cifra podría incrementarse en los próximos años debido al aumento de población. Uno de los procesos que trata de dar salida a parte esta cantidad ingente de basura es lo que se denomina compostaje, un proceso que aprovecha los residuos orgánicos para convertirlos en abono.

Una investigación de la Universidad de Córdoba, publicada en Nature Energy, consigue estabilizar las células solares de perovskita mediante la incorporación de guanidinio. 

La preocupación por el agotamiento de las energías tradicionales ha disparado la carrera por la búsqueda de energías alternativas. En el caso de las células solares, que convierten la luz del Sol en energía eléctrica, se producen avances a contrarreloj.

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