Información sobre el texto

Título del texto editado:
“A la memoria eterna de nuestro insigne amigo Lope Félix de Vega Carpio, por sus escriptos”
Autor del texto editado:
Tamayo de Vargas, Tomás (1587-1642)
Título de la obra:
Oncena parte de las comedias de Lope de Vega Carpio, familiar del Santo Oficio [...], sacadas de sus originales
Autor de la obra:
Vega, Lope de (1562-1635)
Edición:
Madrid: viuda de Alonso Martín de Balboa/Alonso Pérez, 1618


Más información



Fuentes
Información técnica





[8]

A la memoria eterna de nuestro insigne amigo Lope Félix de Vega Carpio, por sus escriptos

Si al acorde instrumento
mi voz llegara del amante tracio,
o al numeroso acento
del suave Anacreón, del grave Horacio,
o a la lira a quien debe [5]
Tebas las puertas que en cien quicios mueve,

no diera al aire vano
pilares en su fuerza mal seguros,
ni con osada mano
limitara los ánimos con muros, [10]
ni torres levantara
con que la tierra, opresa, se quejara.

Solo a las voces mudas,
Alcides nuevo, aliento vital diera
y en palabras desnudas [15]
de ambiciosa lisonja convirtiera
mi lengua, siendo oída,
al que siente, cadena; al que no, vida.

No alcanza baja lira
alteza de deidades, pues el genio [20]
divinidad espira
felizmente en tu pluma y en tu ingenio,
¡oh, Fénix!, a mi empleo,
la admiración de fuerzas o el deseo.

Homero licencioso, [25]
no de Aquiles audaz, del cauto Homero
que a Ulises ingenioso
hizo valiente, preferirme quiero,
que a tal atrevimiento
presta el objecto, aspira el pensamiento. [30]

¡Oh, tú! —no sé qué nombre
te digne más—, ¡oh, feliz y gracioso,
pues que me das renombre
de amigo no vulgar y el dote hermoso
repartes a mi frente [35]
de tu inmortalidad pródigamente!

Solo a mi patria debo
—y al vil metal de nuestra edad— que ilustre
con su oriente tal Febo
mi horizonte natal y suelo ilustre, [40]
pues violenta importuna
su fuerza en mi humildad siempre Fortuna.

Las ciudades argivas
con litigio estudioso se dividen
y las cenizas vivas [45]
del muerto héroe, como suyas, piden;
mucho, mas poca tierra,
su lid en cortos límites encierra.

Mantua, feliz hasta ahora,
cual madre te fomente en su regazo; [50]
la Parca, destruidora
del tiempo, deshará el trabado lazo,
su nombre huirá si el tuyo,
como inmortal, no inmortaliza el suyo.

Pasarán las edades, [55]
vendrá al tiempo mejor y más cumplido,
que en las posteridades
depositado está el honor debido,
y las cenizas frías.
¡Vengan las sinrazones de sus días! [60]

Los orbes, codiciosos
uno y otro —y si hay más— de ti, al deseo
de verse glorïosos
más con tu fama que con la de Orfeo
ródope, argumentos [65]
probables pedirán de sus intentos.

Tengan nombres robustos
contra el curso fatal, pruebe tïaras,
jacte cetros augustos,
a la memoria sagre en ellos aras, [70]
que de sus esplandores
han de ser tus laureles vencedores.

Con ellos coronada
de los rayos con que arma el hado su ira
estará preservada, [75]
y no es presagio vano que tu lira
dará al suelo materno,
ya que no ser primero, ser eterno.

El bajo Manzanares
urnas esentas jacta de tributo, [80]
émulo a altos mares,
no por faltarle humor su suelo enjuto
vemos, pues no le debe,
porque tu labio sus cristales bebe.

Lo que por sí no puede, [85]
con nombre más cortés, cual si pudiera,
por ti se le concede
después que diste honor a su ribera
pasando la dulzura
de tu instrumento Arcadia a su frescura 1 . [90]

Aquí enseñaste el canto
no usado, nuevo Pan, a los pastores,
detuvieron el llanto
aquí a la triste Progne tus amores,
y de ellos amorosas [95]
aprendieron a ser todas las cosas.

Aquí, en la agricultura 2
mejor al plectro ascreo atrás dejaste
cuando, con voz más pura,
el verso propio al Labrador cantaste [100]
que honró con santo celo
mi casa, nuestra tierra, al mundo, al cielo.

Desde aquí, peregrino 3
en la patria, sin serlo en las estrañas,
otro más peregrino [105]
hilo para una y otras enmarañas,
y, al fin, los votos tuyos
Fama guarda en su templo como suyos.

Al Támesis dorado 4
y a la antigua Albïón, segundo Arturo, [110]
has en ser mejorado
cuando al furor inglés y pecho duro
enojada describe
tu pluma, y ella con su muerte vive.

Hecho sutil bosquejo [115]
a la beldad de Angélica, el toscano 5
pincel gentil espejo
del tuyo fue, su original tu mano,
porque tal hermosura
dejó, présago él, a tal pintura. [120]

De ella por todas partes, 6
cual rayos áureos Febo, líneas giras
y, pródigo, repartes
amable variedad; con ella admiras
a todos por gustoso, [125]
no sé si más, o si por más copioso.

El aplauso debido 7
por largas eras con aumento justo
contra quien no ha podido
humano sinsabor, el nuevo gusto, [130]
la fama siempre nueva
serán de duda tal honrosa prueba.

¿Cuándo griego teatro,
atelanas sin arte artificiosas
o lacio anfiteatro, [135]
por lisonja a su autor, más ingeniosas
y más comedias vieron
y más graves, si trágicas, oyeron?

Sófocles sentencioso,
Nevio elegante, Píndaro süave, [140]
Cecilio gracioso,
Terencio culto, Plauto agudo, grave
Ennio fue; en ti todo
lo vemos superior y en mejor modo.

Con este vuelo osado 8 [145]
a la visión de paz das con la guerra
al suelo venerado
del mismo cielo, a la sagrada tierra
que en triste cautiverio
profana en pena nuestra cruel imperio.150

Las armas pïadosas,
bien que infelices, cantas piadoso
y con más generosas
ansias mueves el pecho valeroso
de España y, felizmente, [155]
a Italia el lauro quitas de la frente.

Después de estos trofeos,
el sosiego te llama, el desengaño
mejora tus empleos:
a los pastores vuelve y al rebaño, 9 [160]
mas por otro camino
mejor, humano no, solo divino;

en él celebras, sabio
pastor, simplicidades solo sabias,
y del pasado agravio [165]
de haberlas dilatado, desagravias
a los cielos quejosos,
solo de tus loores ambiciosos.

Ya los dejas contentos;
darán, agradecidos, fin felice [170]
a tus merecimientos,
con no tenerle tú; a la infelice
edad y envidia negra
arruinarán, como a soberbia en Flegra;

a la perpetuamente [175]
hidra crinada de culebras vivas,
a la soberbia frente
de ignorancia y malicia en vano altivas,
al vulgo, en fin, profano,
para que vivas, se opondrá su mano. [180]


Don Tomás Tamayo de Vargas, D. C.






1. Nota en el margen: La Arcadia.
2. Nota en el margen: San Isidro.
3. Nota en el margen: El peregrino en su patria.
4. Nota en el margen: La dragontea.
5. Nota en el margen: La Angélica.
6. Nota en el margen: Las Rimas.
7. Nota en el margen: El número inumerable de comedias.
8. Nota en el margen: La Jerusalén.
9. Nota en el margen: Los Pastores de Belén.

GRUPO PASO (HUM-241)

FFI2014-54367-C2-1-R FFI2014-54367-C2-2-R

2018M Luisa Díez, Paloma Centenera