El tercer Encuentro entre grandes empresas, emprendedores y pymes de Córdoba destacó la oportunidad que representan las pequeñas y medianas empresas y las startups para las grandes empresas y corporaciones porque “aportan flexibilidad, adaptación al cambio, agilidad y autonomía” en los procesos de innovación. Esta es una de las principales conclusiones del ‘III Encuentro entre grandes empresas, emprendedores y pymes de Córdoba’, que se  celebró ayer en formato online en el marco del programa Emprendeuco y organizado por la Universidad de Córdoba y Fundecor, con el respaldo de la Diputación de Córdoba.

El gerente de la Fundación Persán, José Castro Mora; el vicepresidente de Cabify, Mariano Silveyra; el director de Calidad e I+D+i de COVAP, José Antonio Rísquez, y el jefe de gestión de Innovación de Talgo, Daniel Molina, respondieron al principal reto planteado durante la mesa redonda: ¿Qué hay que hacer para que una startup trabaje con una gran empresa? Desde la visión que tienen estas grandes compañías, la colaboración entre estos perfiles empresariales reside en la continua adaptación a los cambios y en las propuestas de ideas innovadoras que coincidan con los requerimientos de las grandes empresas.

Tras la inauguración del encuentro, en el que participaron el presidente de Fundecor, Librado Carrasco; el presidente del Consejo Social de la UCO, Francisco Muñoz Usano, y el diputado delegado de Empleo, Miguel Ruz, los directivos participantes en la mesa redonda coincidieron en que para que una gran empresa sea viable en el futuro tienen que tener “mentalidad de startup”. “Es fundamental asumir fenómenos como la digitalización, la innovación y la necesidad de contar con nuevas herramientas, y que las empresas ofertantes sean eficientes y ágiles”, señalaron. El gerente de Persán destacó que, aunque la compañía tiene más de 80 años sigue con mentalidad de startup y gracias a ello ha sobrevivido: “¿Alguien piensa que dentro de 20 años podremos se va a lavar la ropa igual que ahora?”, se ha preguntaba José Castro, en referencia a la constante reinvención que es necesaria en todos los sectores.

En la misma línea se expresó José Antonio Rísquez, de COVAP, que comentó que la Cooperativa ya surgió hace 62 años como un hecho innovador y “en el acta de constitución, aquellos 22 ganaderos fundadores apuestan por retos novedosos y demuestran su flexibilidad para ir adaptándose a los tiempos”. Rísquez señaló que no se debe tener miedo a las nuevas ideas ni a las aportaciones que vienen de fuera del seno de la empresa. De hecho, el director de Innovación de la cooperativa explicó todo lo que está suponiendo Innovaction COVAP: “Hemos tenido 40 propuestas en el Campus Innovaction Covap en un tiempo récord y eso demuestra la importancia que tiene incorporar un talento que incluso nos sirve para poner en cuestión nuestros propios procedimientos actuales y ver opciones para mejorar”.

La proactividad a la hora de responder a las necesidades de una gran empresa es clave para que los emprendedores o las pymes puedan acceder a un trabajo conjunto. El jefe de gestión de Innovación de Talgo, Daniel Molina, indicó que hay propuestas que llegan en “puerta fría” y, a veces, es difícil asumirlas, pero siempre existe un espacio para la colaboración como han demostrado distintas iniciativas que abogan por facilitar la accesibilidad a los trenes y la gestión de pasajeros. Mariano Silveyra, de Cabify, sumó la idea de que esta empresa sigue siendo una startup porque “eso nos ofrece muchas oportunidades”, pero pidió a quienes están empezando “que busquen contactos, que acudan a foros, a hub de innovación y que utilicen herramientas de contacto porque el mundo necesita emprendedores y soñadores que cambien el mundo”. Sin embargo, demandó más colaboración por parte de las administraciones públicas en Europa. “Hay acceso a inversión, a fondos, pero falta acompañamiento de las instituciones hacia los cambios que los emprendedores proponemos”, concluyó.