En España se producen cada año, en torno a 25.000 paradas cardíacas fuera de los centros hospitalarios. En la gran mayoría de los casos son debidas a una arrítmia cardiaca maligna llamada fibrilación ventricular, cuyo único tratamiento eficaz es la desfibrilación eléctrica in situ mediante un DEA (desfibrilador semiautomático), y a continuación la atención especializada por los equipos de emergencias sanitarias.

122 personas formadas, 15 desfibriladores, 4 campus. Esas son las cifras que hacen de la UCO la primera Universidad cardioasegurada. La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha reconocido hoy a la Universidad de Córdoba como el primer campus universitario que obtiene esta acreditación. La totalidad de sus centros cumplen con los requisitos en materia formativa y de dotación de desfibriladores externos semiautomáticos.

El consejero de Salud, Aquilino Alonso, ha entregado esta mañana a la Universidad de Córdoba la acreditación como Zona Cardioasegurada, siendo la primera universidad andaluza que obtiene esta distinción. El rector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, ha manifestado que es “muy importante” para la UCO y para cualquier espacio público y privado, tener esta protección, con unos sistemas “que permitan a las personas que trabajen con nosotros tener ciertas garantías de seguridad”. Según el rector, “este era un compromiso que teníamos desde que llegamos a la Universidad” y ahora se ha materializado.

Después de una resucitación exitosa, los reanimadores pueden aumentar las posibilidades de recuperación. Para profanos esto puede incluir colocar una persona insconsciente en la posición de recuperación. Los profesionales sanitarios pueden utilizar técnicas avanzadas para mejorar la recuperación.