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La trashumancia puede parecer un fenómeno relegado a épocas medievales o al romanticismo dieciochesco, sin embargo a distintas escalas es un sistema de vida de muchas personas en nuestra provincia y por suspuesto en el ámbito nacional. En Córdoba a pequeña escala existen varias cabañas en los pueblos de la Sierra Norte de la provincia como Ovejo y Villaviciosa entre los que nosotros conocemos a pastores que se mueven con sus énseres en dos épocas del año, la primera allá por finales de abril principios de mayo para bajar a los pastos de la campiña y aprovechar las rastrojeras y la segunda a finales de septiembre principios de octubre, con las primeras lluvias que ya empiezan a facilitar la salida de brotes de vegetación preinvernal, al tiempo que el rigor del estío ha disminuido en los barrancos de la Sierra. Entre los ganaderos que más apreciamos y tal vez porque son los que más hemos tratado nos quedamos con la familia Becerra, tienen ovejas, cabras y vacas que trasladan desde su finca de la Candelera hasta las rastrojeras de la Campiña en la zona de Torres Cabrera.
Lo que desde aquí planeo es un acompañamiento de la cabaña, a su paso por el término de Córdoba y marchando por la Cañada Real Soriana para llegar hasta el puente romano, cordel de Granada, continuando por el hasta las rastrojeras de Torres Cabrera donde permanecerán hasta la caída de las primeras lluvias de Agosto, retornando entonces a su cuartel de invierno
Por fin se ha puesto en marcha la cabaña de D. José Becerra. Ayer 27, Sábado salieron de la finca de la Candelera y hoy Domingo se están acercando a la estación de Obejo donde echarán la siesta para seguir después por la tarde hasta el abrevadero del Santuario de Linares. Tienen previsto pasar por la ciudad de Córdoba el LUNES o el MARTES, dependiendo de como se desarrolle la marcha con el ganado y los ayudantes que le acompañan, todos miembros de la familia y algún contratado para la temporada.
Realmente no sucedió así ya que la temperatura reinante no colaboró en el desplazamiento de la majada y llegaron a la estación de Obejo, en el cruce con la vereda del Villar, allá por las siete de la tarde, se quedaron allí toda la noche y el Lunes 29, ordeñaron por la mañana todo el ganado 1200 cabezas de ovejas y cabras (mayoría ovejas merinas) y unas cuarenta vacas. Les acompañaban un pastor en cabecera con las ovejas y cabras y a los flancos José y su hija, unas veces a caballo y otras andando, en la retaguardia su yerno a caballo llevaba las vacas algo más distanciado, 50 a 100 ms. Por otro lado su otra hija con el Land Rover llevaba los énseres necesarios para cocinar y dormir y la valla portátil para encerrar la majada en los sitios que no disponían de cerrados, así como a cualquier rezagado que no pudiera seguir la marcha.
El Lunes entre las 10 y las 11 pusieron en marcha el ganado por la Soriana hasta el puerto de la Cruz del Barquillo donde descansaron al mediodía y sestearon, por la tarde continuaron por la cuesta de Arrastraculos hasta el puerto del Tío Torres por la Balanzona, allí les ayudó la pareja de la Guardia Civil y cruzaron el ferrocarril con destino a la Loma de los Escalones (La Soriana) llegando a las 8 de la tarde a las ruinas de San Cebrián el Bajo donde pernoctaron.
El Martes salieron temprano en dirección a Córdoba para cruzar ese día la ciudad y colocarse en el camino viejo de Castro (Cordel de Granada), para seguir a Torres Cabrera donde permanecerán hasta las primeras lluvias de otoño. A las 10,30 llegaron al descansadero de la Choza del Cojo, cerca de la Vereda de la Alcaidía y a las 11,30 se puso de parto una vaca por lo que tuvieron que retrasar un poco el paso por la ciudad, por fin a las 12,30 ya con la presencia de los agentes de la Consejería de Medio Ambiente y la Policía Municipal se pusieron en marcha de nuevo cruzando la ciudad al final de la Avenida de Carlos III pasando por debajo del puente en dirección a PRYCA, desde allí por el Granadal y MercaCórdoba a la explanada de la Feria y después cruzaron el puente de Miraflores con dirección al Cordel de Granada al que llegaron sobre las 3 de la tarde. Allí ya me despedí de ellos hasta la vuelta en otoño. Aún cuando no se pasó por la Cañada Real Soriana (actualmente forma parte del sistema de avenidas de la Ciudad), agradecemos la colaboración prestada por los agentes de la Consejería del Medio Ambiente y los de la Policía Municipal.
En un intervalo de tres dias han pasado por la ciudad de Córdoba otras tres majadas más, sin embargo sólo he sabido de ellas por comentarios de gente que los ha visto pasar por la Soriana, uno de ellos lo ví yo el Lunes por la noche cuando venía de dejar a la majada de Becerra y de los otros me informó D. José Becerra. Incluso antes de pasar el ganado de Becerra estaba pasando el grupo que yo había visto por la noche, este sin protección ni acompañamiento. Mientras tanto la Cañada Real Soriana ha enmudecido a su paso por la ciudad porque ya no dejan trabajar a sus pastores.