DESDE EL DESEO A LA REALIDAD
Carmen Cruz y Carmen Palma
2º Curso dePsicopedagogía.
PRIMERO
Donde se explica el
porqué de este texto.
Durante el desarrollo de la asignatura “Intervención psicopedagógica en el área de lengua y literatura” hemos ido llegando a la convicción de que el lenguaje, entendido como un instrumento de comunicación, está presente en todos los ámbitos de nuestra vida mediatizando nuestras relaciones interpersonales.
Sin embargo, pocas han sido las ocasiones que, como alumnas, hemos tenido de experimentar una situación de enseñanza-aprendizaje acorde a un planteamiento didáctico que pretendiese hacer de nosotras sujetos activos que sepan hacer “cosas con palabras”, estableciendo con ellas (con las palabras) una relación lúdica a la par que productiva.
Por este motivo, nos ha parecido importante reflexionar sobre la reciente oportunidad de “vivir el lenguaje” que se nos ha brindado durante estos dos últimos años de carrera. La propuesta partió de la profesora de la asignatura, que confió en nuestra capacidad de aprender a construir discursos sugerentes a partir de los contenidos de sus asignaturas.
SEGUNDO
Donde se narran los hechos.
“ Hace mucho, mucho tiempo, en una
pequeña y remota ciudad, un grupo de jóvenes iniciados en las artes oscuras
soñaba con obtener el grado de Guardianes sobre el Arcano Conocimiento
llamado... Psicopedagogía, por lo que se
matricularon en la Casa de la Pretendida Sapiencia.
Un día, una Guardiana del Conocimiento
se les acercó y les planteó un reto:
-Para poder obtener vuestro Cayado de Guardianes debéis derrotar al Monstruo de la Conformidad. ¡Sí!, ese monstruo que ha asolado el mundo, apropiándose de nuestras voluntades y confundiendo nuestros caminos. Adopta múltiples formas, agazapándose en distintos y oscuros rincones desde los que nos acecha. Si conseguís seguirme, os mostraré la ruta interior que os ayudará a descubrir las místicas armas para vencerle: las Palabras.
El miedo recorrió la sala acariciando con sus largos y fríos dedos las nucas de todos los presentes. Pero nuestros valientes amigos decidieron aceptar el reto, convencidos de que entre todos, y con ayuda de la Guardiana, superarían la terrible prueba. Aunque no podían imaginar cuán dura y ardua sería la tarea que iban a emprender, sí intuían que necesitarían unos de otros; de este modo decidieron organizarse en grupos y pidieron orientación a la Guardiana. Ella les relató:
- Otros antes que vosotros lo han intentado, pero no todos con éxito. Sólo aquellos que consigan descubrir las palabras exactas de su propio Conjuro Brújula derrotarán al monstruo y obtendrán el Cayado. El Conjuro Brújula es distinto en cada ocasión y para cada persona por lo que, aunque os enseñe la fórmula que otros usaron, para lograr tejerlo, sólo os servirá como modelo: debéis desvelar la combinación que funciona de acuerdo con vuestros sueños, aspiraciones, temores y todo lo que os configura.
Los jóvenes atolondrados, ansiosos por vencer al monstruo, se encaminaron a su tétrica guarida y lo retaron, repitiendo las palabras que antes otros habían utilizado.
- ¡Jo,
jo, jo!. ¿Y así pretendéis derrotarme? Me estáis haciendo más fuerte, continuad
con este agradable masaje- resonó una cavernosa voz.
Este
primer fracaso no desanimó a nuestros amigos, sino que les hizo unir sus
fuerzas, ayudándose mutuamente a componer sus propios conjuros. Cuando algún
grupo creía haber hallado la respuesta, se la mostraba a los demás en presencia
de la Guardiana para recibir su opinión y continuar mejorándola. Al principio
eran más críticos con los demás que con ellos mismos pero, poco a poco y quizás
gracias a esto, sus palabras se fueron haciendo más exactas.
Más
de una vez se decidieron a luchar contra el monstruo, pero siempre eran
pequeñas escaramuzas de las que obtenían nuevos aprendizajes La Guardiana les
comunicó que sus posibilidades se iban agotando.
Pasaron los meses y cada vez eran más hábiles hasta que por fin se sintieron preparados para la Gran Batalla. No tendrían otra oportunidad para conseguir su tan preciado Grado de Guardianes, por lo que estaban muy nerviosos.
Cada grupo eligió el mejor momento para realizar su conjuro. El monstruo les miraba desafiante, con una gran sonrisa confiada:
- Encantado de volver a veros. Espero que vengáis preparados para encajar la derrota definitiva.
Pero
nuestros amigos se concentraron en las palabras “mágicas” que iban a
pronunciar, poniendo en ello toda su pasión y empeño. Y, grupo por grupo,
fueron conjurando. El Monstruo de la Conformidad se retorcía agonizante de
dolor, mutando a las más insospechadas formas y pronunciando ininteligibles
palabras. En los estertores finales, se volvió amenazante y les susurró:
-Nunca me venceréis definitivamente.
Estaré acechante esperando a que bajéis la guardia.
Al día siguiente recibieron la visita de la Guardiana que les felicitó y les convocó a la Gran Ceremonia donde les sería entregado su ansiado Cayado.”
Donde se reflexiona sobre lo acontecido.
En este apartado nos disponemos a analizar lo que ha supuesto para nosotras el haber participado en la elaboración de la revista Brújula. Para facilitar su comprensión, hemos dividido el análisis en dos partes: la primera de ellas hace referencia a la toma de conciencia de los elementos que, de una u otra forma, han sido fundamentales en la producción de los textos; en la segunda, nos centraremos en todos aquellos recursos que han facilitado nuestra actividad.
Donde se describen los
elementos fundamentales en la elaboración de artículos
Cuando nos propusimos escribir
artículos para la revista de la clase, descubrimos que era imprescindible tener
algunas ideas que quisiésemos comunicar. Pese a su apariencia de obviedad, la
toma de conciencia de este hecho resulta fundamental para el aprendizaje de la
escritura como acto comunicativo. En
nuestra opinión, ésta es la base ineludible de cualquier proceso de producción
de un texto. Es la necesidad de transmitir un pensamiento, opinión,
posicionamiento ideológico..., la que nos impulsa a escribir en la mayoría de
las ocasiones. Una vez más, aparece el lenguaje como el instrumento por
excelencia para posibilitar la necesidad de interacción social inherente a
todos los seres humanos.
Por otra parte, tuvimos que
hacer el esfuerzo de explicitar nuestra intención al escribir el texto, ya que
ésta iba a determinar desde los contenidos que estuviesen presentes hasta la
forma de estructurarlos. Por ejemplo, si nuestra intención era transmitir una
información, elaborábamos un texto expositivo, apoyado fundamentalmente en
argumentos de autoridad, desde los que pretendíamos apelar a la racionalidad de
los receptores; sin embargo, cuando queríamos provocar un posicionamiento en
los lectores, recurríamos a la superestructura argumentativa, intentando
conectar con los sentimientos, emociones, temores... buscando, en definitiva,
una respuesta afectiva. En este sentido, fue una experiencia muy enriquecedora,
ya que descubrimos la presencia de una intencionalidad en cualquier texto que
se haya en nuestra sociedad: tanto en aquellos en los que actuamos como
emisoras, como en los que recibimos diariamente desde la prensa, publicidad,
novelas,... De este modo, hemos conseguido convertirnos en receptoras más
activas y críticas.
La conciencia de esta
intencionalidad vino acompañada de la necesidad de tener muy presente a la
audiencia. Es favorable para la consecución de nuestros objetivos el tener muy
claro a quién nos dirigimos, adaptándonos en las formas lingüísticas, en los
contenidos, e incluso en la estética de nuestro discurso. Si realmente
dominamos el lenguaje, describiremos, por ejemplo, las funciones de un
orientador, utilizando un vocabulario mucho más específico cuando nos dirijamos
a profesionales que cuando lo hagamos para familias.
Otro aspecto que influyó en la
elaboración de nuestros artículos fue el tipo de medio en el que iban a
publicarse. Basándonos en nuestra experiencia en la Brújula, que ha sido
publicada tanto en papel como en soporte electrónico, pensamos que el formato
textual ha de cambiar en función del medio. De este modo, los textos destinados
a la revista en papel pueden tener mayor predominancia del código escrito, ya
que no existe una limitación muy rígida de la extensión y, por lo tanto,
tampoco de las ideas. En cambio, los textos electrónicos deberían
caracterizarse por una mayor presencia del código audiovisual y una apariencia
estética mucho más llamativa, puesto que una cantidad excesiva de código escrito puede cansar al
receptor. Además, la posibilidad de usar hipervínculos y, por lo tanto, de que
el lector se desplace a su antojo por el conjunto del texto, hace que los
distintos elementos del texto deben tener una relativa independencia entre sí,
debido a que pueden ser leídos, vistos o escuchados en diferentes ordenes.
En definitiva, todos los
elementos que hemos expuesto incidieron de manera decisiva en nuestro texto
final, obligándonos a tenerlos muy presentes durante todo el proceso de
planificación previo (y paralelo) a la elaboración.
Donde
se detallan las ayudas recibidas.
Indudablemente,
los contenidos trabajados en clase constituyeron el punto de partida desde el
que escribir. Nuestra pretensión de ser rigurosas y competentes en el ámbito
teórico, hacía imprescindible una formación en los temas sobre los que
queríamos escribir. Esto requería una presencia activa en el aula y un esfuerzo
posterior de estudio acerca de lo que algunos autores habían escrito sobre el
tema que nos interesase.
Por
otra parte, debido a nuestra inexperiencia en la producción de artículos, fue
de gran ayuda el trabajar previamente con modelos de expertos y durante todo el
proceso con los que nos ofrecían nuestros propios compañeros. Así, aprendimos
diferentes tipos de superestructuras que nos sirvieron de marco para organizar
nuestras ideas.
Y,
por último, el hecho de que nuestros artículos fuesen evaluados tanto por la
profesora (en calidad de experta) como por nuestro grupo de iguales, nos
proporcionó una retroalimentación muy útil para mejorar nuestros textos y, por
consiguiente, nuestra competencia comunicativa. Desde el punto de vista
contrario, el ejercicio de evaluar las producciones de otros, nos ayudó a tomar
conciencia de nuestro propio proceso de escritura, llevándonos a descubrir
muchos de los elementos que hemos desarrollado en el presente documento.
CUARTO
Donde se muestran las
conclusiones.
En
general, pensamos que esta experiencia ha contribuido de manera decisiva a la
mejora de la construcción de nuestro discurso
y creemos que se debería repetir en cursos posteriores. Ésta podría
considerarse una buena muestra de que el dominio de la escritura no es privilegio exclusivo de una élite, sino que
con un poco de esfuerzo y formación, la mayoría de las personas podemos mejorar
nuestra competencia comunicativa en lo referente a la producción de textos
escritos.
Progresivamente,
durante estos dos cursos, nos hemos ido sintiendo más capaces en el manejo del
lenguaje, lo que en definitiva contribuye a hacernos más personas o, al menos,
personas más conscientes y con mejores instrumentos para enfrentarnos al
desempeño de nuestra profesión y a nuestra vida personal.
Finalmente,
opinamos que con nuestros textos hemos contribuido a enriquecer la sociedad,
rompiendo humildemente el discurso único imperante.
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