ORIENTAR: ¿POR DÓNDE EMPEZAR?

Bermúdez Merino, Yolanda -Perán Moreno, Silvia, Carmona Pastrana, Silvia, Torres Jiménez, Marta, Luque Muñoz, Gracia

silcia@teleline.es

Partimos de una experiencia real que surge cuando comenzamos a dar “clases particulares”. Nos fijamos en un niño de 12 años ( 1º de E.S.O) con problemas de aprendizaje. Se le atribuye, falta de memoria, atención, estructuración espacio-temporal, habilidades sociales, falta de motivación. Pero ¿qué es todo esto?

Esta situación que durante la etapa de Primaria se sobrellevaba, en Secundaria se hizo patente expresada en los resultados de la evaluación del primer trimestre donde predominó la calificación de insuficiente. A través de la familia , de la tutora y de nuestra compañera (profesora de  “la clase particular” este caso llegó a la orientadora del centro. La orientadora comienzó a recabar información a través de distintas fuentes para coordinar así la intervención que se realizó a diferentes niveles:

*      La tutora informó sobre la interacción del niño en el contexto del aula. Asimismo acordaron que se tendrían en cuenta las dificultades de aprendizaje durante el proceso de enseñanza-aprendizaje ( E-A) .

*      Con la familia se mantuvo una entrevista para intercambiar información sobre la interacción del niño en la casa , ofreciéndoles una primera orientación sobre la problemática de su hijo.

*      La entrevista con el niño ayudó a conocerlo

*      La profesora que impartía “clases particulares” sugirió la posibilidad de trabajar “la autoestima”

La situación de fracaso escolar se mantuvo a lo largo del curso aunque por parte del alumno su actitud es de esfuerzo, participación e ilusión especialmente manifestada en las clases particulares. La persistencia de los insuficientes (palabra con connotaciones muy negativas para nosotras) le lleva a una frustración. Sin embargo, en las clases particulares se observan cambios positivos y básicos que no se reflejan en la evaluación de 1º de E.S.O.

 Ante esta situación nos surgen bastantes interrogantes: ¿Por dónde empezar?, ¿Qué hacer?, ¿Fue adecuada la actuación de la orientadora y de la otras personas implicadas?, ¿Está determinada por las circunstancias que rodean a la orientadora (incorporación reciente al centro, atención prioritaria a la disciplina, falta del apoyo de un equipo,?) ?, ¿Podía haber realizado otro tipo de intervención más intensa y profunda?, ¿La colaboración de los padres fue la más idónea?, ¿Sería conveniente una adaptación curricular individualizada?, ¿Hubiera sido necesaria la coordinación de todos los miembros del equipo de ciclo?, ¿Es un caso aislado o se podría haber realizado una intervención conjunta?

¿Qué podemos concluir?

¿ Por dónde empezar? Aún situándonos en la incertidumbre nos atrevemos a esbozar algunas ideas:

*      La situación no estaba diagnosticada en la etapa anterior ni en esta.

*      Coordinar su acción con el equipo de ciclo.

*      Comprensión real del problema por parte de la familia y colaboración en este sentido.

*      Tener en cuenta los conocimientos previos del alumno y valorar sus cambios reales, ilusión y expectativas.

*      La intervención debería haber tenido en cuenta la interacción entre iguales.

*      Realización de una adaptación curricular personalizada .