“Y LOS SUPERDOTADOS... ¿QUÉ?”
 

 

 


Mª Victoria Cantos Villanueva. E-mail: m92cavim@uco.es

Mª Soledad Díaz Alarcón. E- mail: m92dialm@uco.es

Mª Inmaculada C. Galisteo León. E-mail: m92galem@uco.es

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Desde siempre, en la escuela, se han presentado casos de niños que rinden por debajo de la media del aula, son lo que llamamos “personas con dificultades de aprendizaje”, pero hay otros alumnos con N.E.E. que pasan casi desapercibidos, nos referimos a aquellos que tienen un  rendimiento superior a la media, los llamados “superdotados”.  Nuestro objetivo con éste artículo es mostrar los problemas con los que se encuentran estos alumnos y cómo podríamos ayudarlos desde la orientación.


 


 

Al igual que no podemos hablar de sujetos deficientes, atribuyéndoles las mismas características, y por tanto, las mismas necesidades y tipo de atención psicopedagógica, es difícil dar una definición de  “superdotación”, ya que es un concepto muy amplio, por lo que nos centraremos en la definición que nos da Renzulli, para explicar nuestro punto de vista: “la sobredotación consiste en una interacción entre tres grupos básicos de rasgos humanos, éstos grupos son capacidades generales por encima de la media, altos niveles de implicación en la tarea y altos niveles de creatividad”, es el llamado “Modelo de los tres anillos” (Rayo Lombardo, 1997). Pero también,sería necesario unir a esta definición los 3 marcos sociales (familia, escuela y compañeros)  en  los  que   se desenvuelve el niño ya que son de vital importancia para su desarrollo y donde presentan más problemas de adaptación. La pregunta que nos planteamos, sería si estos problemas son debidos a ellos mismos o a sus profesores y padres que no los “entienden” ni les dejan canalizar de forma adecuada esos talentos, entre otros motivos, por la falta de información y recursos que no permiten prestar la debida atención a estos alumnos.

 

 Lo hasta aquí mencionado, viene a corroborar una vez más la importancia del contexto social para entender la superdotación, pero nos vamos a centrar en el contexto escolar, ya que como orientadores es el que más vamos a tratar. Esto nos lleva a preguntarnos cuál es el principal problema que encontramos en el contexto escolar. Como  respuesta a esta pregunta, nos gustaría destacar que un problema fundamental con el que nos encontramos en este contexto, es la falta de motivación que creemos una consecuencia derivada del ritmo de aprendizaje superior de estos niños ya que, en la mayoría de los casos, no se les da un estímulo que haga que las clases no se conviertan en una monotonía que les lleve al “aburrimiento” y, por consiguiente, al bajo rendimiento escolar, aunque, en nuestra opinión, podemos señalar otros factores como causantes de este bajo rendimiento:

 

· Uno de ellos, es que  afecta en su mayoría a las clases sociales más bajas, tanto por recursos económicos, sociales y culturales como por las expectativas de las familias hacia estos niños, debido a que no “esperan” mucho de ellos, académicamente hablando (no es su principal necesidad).

 

· Otro factor importante es el sexo, podemos comprobar que es diferente un alumno superdotado de una alumna superdotada, básicamente debido a que la sociedad no está aún bien preparada para asumir los nuevos roles en los que se presentan las mujeres, por lo que estas alumnas encuentran más rechazo social que un alumno con sus mismas características y, en muchos casos, las adolescentes superdotadas intentarán ocultar su  “excepcionalidad” por el miedo al rechazo que puede generar.

 

· Por último, señalar el ámbito pedagógico como uno de los factores principales, ya que la escuela está poco preparada para atender las necesidades de los alumnos superdotados, es ahí donde empieza nuestro trabajo como orientadores.

 

*   ¿Cómo orientar en superdotación?.

Como orientadores, deberíamos tener claro si son incompatibles la búsqueda de la igualdad, a través de una educación general, y el fomento de la “excelencia”, para ello, el orientador necesita el apoyo de la administración escolar y así no dedicar su tiempo y energías exclusivamente a los alumnos con dificultades de aprendizaje, pues si en teoría está claro que hay otros alumnos con N.E.E., en la práctica puede parecer, cuando menos, un “despilfarro” el tiempo invertido en  ellos.

 

La orientación de los alumnos superdotados debería ser un proceso preventivo para afrontar sus necesidades y posibles problemas afectivos, pero es también un modo de fomentar el desarrollo intelectual del estudiante con un tipo de servicios que implican intervenciones en el currículo. La reciente figura del “profesor de apoyo” podría también utilizarse para, individualmente o en grupos, asistir al alumno  con un potencial de superdotación que le permita desarrollarse de un modo óptimo, ya que es al fin y al cabo,  lo que la educación ha de tener como fin último.

 

Una solución posible a este problema, es aportar al alumno nuevos estímulos que le motiven y animen a seguir aprendiendo ya para no caer en la monotonía ya comentada.

 

*   Conclusión.

 

A modo de conclusión, podríamos decir que en muchas ocasiones se afirma que, por su alta capacidad, éstos alumnos podrán progresar “por sí solos”, cuando esto no se acerca a la realidad..

 

Hemos de tener en cuenta que si queremos formar una escuela en la que se trate a los alumnos con igualdad de oportunidades, hay que prestar las atenciones necesarias a cada alumno de acuerdo con sus características individuales y esto incluye a todos los alumnos, con o sin N.E.E.

 

 



*   Nos gustaría conocer vuestra opinión sobre este tema, debido al escaso tratamiento que recibe aún en nuestros días. Esperamos vuestros mensajes.

 

 

 

 

PARA SABER MÁS:

· Benito, Mate, Y. (1994). Problemática del niño superdotado. Salamanca: Ed. Amarú. 2ª Edición.

· Benito Mate, Y. (coord.) (1994). Intervención e investigación psicoeducativas en alumnos superdotados. Salamanca: Ed. Amarú.

· Genovard Roselló, C. Y Castelló Tarrida, A. (1990). El límite superior. Aspectos psicopedagógicos de la excepcionalidad intelectual. Madrid: Ed. Pirámide.

· Rayo Lombardo, J. (1997). Necesidades educativas del superdotado. Madrid: Ed. EOS.