JOSÉ LUIS COSANO
PORRAS (m82copoj@lucano.uco.es) y
JUAN GREGORIO
SANCHEZ MORENO (Juangresm@mixmail.com)
5º de PSICOPEDAGOGÍA
1999/2000
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No hay duda que, para el quehacer cotidiano de los
profesores y para la propia investigación educativa, constituye un importante
problema abordar el reto que plantean un considerable número de alumnos que,
sin déficit mental, ni sensorial, ni deprivación ambiental, no alcanzan
rendimientos inicialmente esperables en sus aprendizajes. |
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Conscientes de la
preocupación del profesorado y de la transcendencia personal, familiar y social
de problema, intentamos, con el presente trabajo, ofrecer a los maestros en
ejercicio y a las familias interesadas en la cuestión una aproximación
conceptual que posibilite la delimitación del campo específico de las
dificultades en el aprendizaje y unas pautas elementales que orienten la
actuación educativa. Pero, ¿qué son realmente las dificultades de
aprendizaje?. Aun cuando el concepto de dificultad de aprendizaje dista
mucho de estar claro, resulta necesario precisar a qué se hace referencia con
tal expresión o etiqueta diagnóstica, de modo que pueda reducirse la actual
confusión con otros términos afines tales como necesidades educativas
especiales", "inadaptaciones por déficit socioambiental", etc.
Se señalan como elementos definitorios de
mayor relevancia los siguientes:
El
niño con trastorno de aprendizaje tiene una pauta desigual en su desarrollo.
Puede
no tener disfuncionamiento del sistema nervioso central.
No debe
sus problemas de aprendizaje a pobreza ambiental.
Los
problemas de aprendizaje no se deben a retraso mental o a trastornos
emocionales. En definitiva, sólo resulta procedente hablar de dificultades de
aprendizaje cuando hacemos referencia a sujetos que:
Tienen
un cociente intelectual normal, o muy
próximo a la normalidad, o incluso superior.
Su
ambiente sociofamiliar es normal.
No
presentan déficits sensoriales ni afecciones neurológicas significativas.
Su
rendimiento escolar es manifiesta y
reiteradamente insatisfactorio.
La
sintomatología más general en los alumnos con dificultades de aprendizaje incluye problemas del tipo de los que se
indican en los siguientes campos de la conducta y el aprendizaje:
Actividad
motriz: hiperactividad o
hipoactividad, torpeza motora,
dificultad en la coordinación...,
Atención: bajo umbral de concentración, dispersión,...
Área
matemática: problemas en
seriaciones, inversión de cifras, reiterados errores en el cálculo,...
Área
verbal: problemas en la
codificación/ decodificación simbólica, irregularidades lectoescritoras,
disgrafías,...
Emotividad: desajustes emocionales leves, escasa
autoafirmación personal,...
Memoria: dificultades de fijación, olvidos según
curva atípica,...
Percepción: inadecuada reproducción de formas
geométricas, confusión figura-fondo, inversiones de letras, rotaciones,...
-Sociabilidad: inhibición participativa, escasa
habilidad social, agresividad...
Además
diremos que el diagnóstico siempre deberá ser confirmado o no por el pedagogo o
psicólogo especialista.
Pero, ¿a qué se deben este tipo de
trastornos?, ¿es posible prevenirlos?, ¿el origen de las dificultades en el
aprendizaje siempre está en los sujetos que las padecen?
Se suelen distinguir tres fuentes causales:
La fisiológica ha puesto especial énfasis en la disfunción
cerebral mínima, ligada a determinadas "localizaciones cerebrales".
Así, una disfunción del hemisferio cerebral izquierdo, que es normalmente la
sede del lenguaje, podría explicar ciertas dificultades para el aprendizaje
verbal, o una disfunción del hemisferio derecho podría ser la causa de
dificultad en determinados aprendizajes de tipo grafomotor. Otro factor
estudiado, que podría explicar determinadas dificultades, es el de la
dominancia lateral, constatándose que los diestros o siniestros puros suelen
tener menos dificultades de aprendizaje que aquellos con lateralidad cruzada.
La explicación psicológica tiende a
interpretar que los trastornos emocionales que pudieran estar asociados a dificultades
de aprendizaje serían la consecuencia de tales dificultades y no su causa,
poniéndose el acento en los factores cognitivos, estilos y estrategias de
aprendizaje, niveles madurativos de desarrollo y procesos interactivos.
Desde la óptica sociológica se hace
hincapié fundamentalmente en los aspectos familiares (déficits de estimulación
temprana tanto en lo sensorial y psicomotor cuanto en lo cognitivo y verbal,
mal aprovechamiento de los llamados períodos críticos de maduración,...) y
escolares (dispedagogías, despersonalización de la enseñanza, inadecuación de
los métodos y materiales educativos, deficiencias curriculares,
organizativas,...).
La prevención de las dificultades en el
aprendizaje pasa necesariamente por la continuidad de la investigación
psicobiológica y pedagógica; por la mejora cualitativa de la educación
temprana, iniciada ésta desde el comienzo mismo de la vida y sustentada en las
leyes y principios que rigen el desarrollo biológico, psicológico y social; por
la mejora del sistema educativo (currículos, metodologías, desmasificación,
formación psicopedagógica de los profesores, etc.); por una mayor formación y
compromiso educativo de los padres, y por una generalizada preocupación social
por la educación y el ambiente ofrecidos a los niños y jóvenes.
La LOGSE,
asumiendo sin rodeos los principios de normalización e individualización de la
enseñanza, y optando claramente por la comprensividad frente a la selección,
intenta superar la concepción patológica tradicional del problema de los retrasos
escolares, poniendo en cuestión la validez de los enfoques clínicos centrados
en los déficits de los alumnos y en tratamientos psicoterapéuticos anexos a los
procesos escolares ordinarios. Partiendo de la realidad plenamente constatada
de que todos los alumnos son diferentes, tanto en sus capacidades, cuanto en
sus motivaciones, intereses, valoraciones, ritmos evolutivos, estilos de
aprendizaje, situaciones ambientales, etc., y entendiendo que todas las
dificultades de aprendizaje son en sí mismas contextuales y relativas, pone el
acento en el propio proceso de la interacción enseñanza/aprendizaje, proceso,
ciertamente complejo, en el que se incluyen tanto la variable alumno, cuanto
las variables profesor, concepción y organización curricular, metodologías,
estrategias, recursos. Así, se señala en el documento Guía de Adaptaciones
Curriculares de la Junta de Andalucía: "que el alumno aprenda o no, no
depende sólamente de él, sino del grado en que las ayudas del profesor estén
ajustadas al nivel que muestra el alumno en cada tarea del aprendizaje. Si el
ajuste es apropiado el alumno aprenderá y progresará, cualquiera que sea su
nivel".
En el tratamiento de los alumnos con
dificultades de aprendizaje hay que señalar como principios
psicopedagógicos de actuación general los siguientes:
- Partir de un diagnóstico correctamente formulado por el profesional
competente.
- Elaborar un programa de refuerzo comprensivo y adaptado al tipo de dificultades
realmente existentes. - Seleccionar actividades significativamente productivas
en función del nivel de maduración del sujeto y de su propio estilo de
aprendizaje.
- Controlar de modo permanente la evolución de los aprendizajes.
- Impedir que el alumno cometa errores, tanto en las estrategias como en
las ejecuciones.
- Administrar con la máxima profusión refuerzos positivos.
- Combinar metodologías lúdico-activas variadas.
- Evitar tanto el rechazo como la sobreprotección.
- No
prolongar el refuerzo pedagógico más de lo estrictamente necesario.
La
modalidad de escolarización siempre debe ser ordinaria con los apoyos y
refuerzos educativos, individualizados o en pequeño grupo, apropiados,
ofrecidos preferentemente en el contexto normalizado de su grupo de edad y
aplicados, preferentemente, por su propio profesor-tutor con la colaboración
del profesor de apoyo.
BIBLIOGRAFÍA
C.E.J.A. (1992). Guía
de Adaptaciones Curriculares. Consejería de Educación, Sevilla.
Cuomo, N. (1992/1994). La
integración escolar. ¿Dificultades de aprendizaje o dificultades de enseñanza?.
(Ed. original, Handicaps “gravi” a scuola. Interroghiamo l’esperienza,
1992). Madrid: Aprendizaje-Visor.
Lacasa, P. & Guzmán,
S. (1997). ¿Dónde situar las dificultades de aprendizaje? Transformar las aulas
para superarlas. Cultura y Educación, 8, 27-48.
Monedero, C. (1984). Dificultades
de aprendizaje escolar. Pirámide, Madrid.
VVAA. (1998e).
Integración escolar. Tema del mes. Cuadernos de Pedagogía, Mayo/1998 (269),
39-7