

El
psicopedagogo, es un experto que desarrolla una función compartida y sostenida
de asesoramiento y apoyo al centro(Delgado, L. 1.995).
Podemos
hablar del psicopedagogo como técnico en el sentido de experto que señala
caminos, apoya el recorrido e ilumina las metas que un grupo persigue con su
trabajo. Es el que posee conocimiento estructurado y coherente sobre lo que
puede hacerse (sin que esto suponga una "receta infalible") para
mejorar la educación.
Por lo tanto, no competen al
psicopedagogo, entre otras, las siguientes funciones:
sustituir al
equipo directivo en sus cometidos,
realizar los
procesos de enseñanza-aprendizaje para suplir las lagunas y carencias de los
profesores,
llevar a cabo
labores que son propias de otros profesionales de la escuela
(psicólogo),
etc...
Según
Delgado (1995), el psicopedagogo no debe convertir al profesor en un
profesional desprovisto de sus técnicas específicas, sino el psicopedagogo
aporta una base teórica en la que el profesorado se apoya para llevar a cabo la
función docente. Asimismo, el profesor proporciona al psicopedagogo su
experiencia, que servirá para que éste amplíe su campo de investigación y
reelabore sus teorías.
Con esto queremos decir que debe
existir una colaboración entre "COLEGAS".
