Procesos industriales de los ibéros

por Francisco Castillo Arenas de la UCO

una copia de estos articulos estan publicados en la pagina de la Asociación de Amigos de los Iberos, cuya URL esta en la sección de enlaces.

  1. Industria alfarera.

  2. Industria aceitera.

  3. Industria textil.

  4. Industria harinera.

  5. Industria del metal.

Bibliografía

 

Industria alfarera

por Francisco Castillo Arenas de la UCO

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La fabricación de cerámica es fundamental en sí mismo, y también por su relación con otros sectores y prácticas económicas de los que constituye medio de trabajo fundamental (almacenaje, transporte, consumo...).

  En general, puede decirse que la cerámica ibérica es un producto que responde a un elevado desarrollo tecnológico, que se realiza mayoritariamente a torno y que representa una variedad técnico-funcional y tipológica muy amplia . Su fabricación es el resultado de un complejo proceso productivo bien reflejado en el registro arqueológico. De hecho, sí la fabricación de cerámica mediante modelado puede limitarse a un espacio doméstico mínimamente especializado, el uso del torno exige una especialización que sólo se consigue tras un largo proceso de aprendizaje, esto nos lleva a una especialización del individuo. Este hecho es particularmente cierto en el caso de determinados recipientes, sobre todo a partir de un tamaño medio-grande, y para las formas cerradas. Por el contrario, la fabricación de ciertas formas abiertas (como cuencos) es más sencilla de realizar.

  El proceso de producción de cerámica es la suma articulada de varios procesos de trabajo concurrentes:

    1. Obtención de la arcilla: en contra de lo que puede suponerse, la localización de arcillas idóneas no sólo exige un conocimiento del medio, sino que fundamentalmente tiene un carácter especializado, pues de sus calidades depende todo el proceso. Tras la extracción, la arcilla debe sufrir un proceso de transformación de carácter mecánico que implica, al menos, una fase de trituración y otra de depuración mediante decantado.
    2. b)Torneado: es una fase muy especializada y en la que tienen que articularse tanto las particularidades de la materia prima como el conjunto de características formales del recipiente objeto del proceso. La manipulación de la arcilla y del objeto torneado antes de la cocción es quizá la fase más compleja del proceso.

      c)Cocción: exige un dominio empírico del fuego, toda vez que la ausencia de instrumentos de medición hace que sea la pura experiencia la indicadora del estado del horno, de los recipientes y del ambiente inferior: es el momento en que se definen algunas de las características fundamentales del recipiente (oxidación, reducción).

    3. Decoración: esta fase, optativa, puede realizarse previamente a la cocción, con posterioridad o incluso puede exigir una segunda cocción específica. El carácter de la decoración influye también en su técnica de elaboración. Cuando ésta se realiza mediante el torno (bandas) o instrumentos mecánicos (compás), exige igualmente alta especialización.

   No tenemos muchos ejemplos seguros de producción de cerámica, pero aun así, nos permiten establecer algunos parámetros de los procesos seguidos, aunque algunas de las fases indicadas apenas han producido información, por la ausencia o debilidad de los análisis, químicos particularmente, en relación con el origen de las arcillas o de los pigmentos utilizados en la fabricación de pinturas o barnices. Algo similar ocurre con la definición del utillaje mecánico (torno), lo que se deriva seguramente de las características de los materiales que debieron constituirlo (madera fundamentalmente). Por el contrario, la definición de los lugares cocción, los hornos, puede seguirse particularmente bien, observándose, a pesar de la ausencia de unta tipología formal de los mismos, una clara evolución en la que se advierte un aumento de la complejidad relacionable con un proceso de trabajo cada vez más estandarizado y especializado.

Algunos ejemplos de hornos:

Horno de Pajar de Arcilla: este horno, de forma circular, de tiro único superior y constituido por una cámara de combustión de la que nace un pilar central, soporte de la parrilla de la cámara de cocción cubierta, con cúpula de la que se conservaban apenas 20 cm de altura, tiene un antecedente claro en el excavado en Alcalá del Júcar, Albacete, cuyo investigador define como "una estructura de planta circular de tiro vertical doble cámara, cámara inferior o de combustión y superior o de cocción, separadas por un pilar central de sección rectangular..." (Coll, 1987). El horno, fechado en el siglo III o inicios del II a.n.e. y que se supone destinado a la producción de grandes recipientes (ánforas o urnas), exige, sin duda, dada su complejidad, la presencia de "artesanos muy especializados".

Horno de la campiña de Marmolejo: su cronología esta entre finales del siglo VII e inicios del VI. Este complejo está definido por varios lugares de diferente estructura y funcionalidad, que en el último momento de ocupación del asentamiento parecen estar funcionando simultáneamente:

    1. Estructura circular con basamento de piedra caliza de pequeño tamaño con eje central que la divide en dos espacios simétricos e idénticos. Se interpreta como el zócalo construido de un horno de tipo mediterráneo con bóveda de adobe con único tiro superior. La cámara de combustión se sitúa opuesta al eje central de la cámara. La altura del zócalo de piedra, homogéneo, es de 50 cm. El espacio interior creado en la cámara de cocción, desconocido al no contar con el grosor del embovedamiento, no superaría en ningún caso los 500 centímetros cúbicos.
    2. Plataforma circular, de piedra de pequeño tamaño, bien trabada entre sí. En uno de los lados aparecen dos grandes losas que pueden indicar el acceso
    3. a una cámara de cocción-combustión. La localización, junto al supuesto acceso de un apilamiento de platos en cerámica gris, a torno, con carena alta, todos ellos a medio cocer, hace suponer que se trata de un horno elemental, posiblemente sin diferenciación de ambas cámaras. Junto a esta estructura se localizan importantes cantidades de cenizas, producto, posiblemente, de su limpieza.

    4. Estructura circular realizada con guijarros de pequeño tamaño. La acumulación de arcilla cobre la misma lleva interpretarla como un posible lugar para almacenar-amasar la arcilla.
    5. Dos estructuras rectangulares de 60x70cm, situadas junto a las anteriores con funcionalidad desconocida.
    6. Conjunto de cuatro estructuras longitudinales y paralelas formadas por muretes con zócalo de piedra y levantamiento de adobe. El espacio de separación de estos muretes no supera los 30 cm y los suelos de los distintos espacios creados son siempre diferentes; todo ello lleva a sus investigadores a considerar que se trata de soportes para la manipulación de la cerámica en distintos momentos del proceso de producción, una vez torneada (Molinos et alii, 1988).

 

 

Industria aceitera

por Francisco Castillo Arenas de la UCO

 

El olivar pertenecía a la célebre triada mediterránea (junto al trigo y la vid) obteniéndose (aparte de la uva de mesa) el aceite, importante tanto como elemento alimenticio, como combustible para la iluminación.Tenemos escasísimos testimonios que se puedan probar que pertenezcan a elementos aceiteros. Uno de estos testimonios se encontró en una casa de campo en el lugar llamado Cerro Naranja en los Llanos de Caulina (Jerez de la Frontera), datada en los siglos IV-III a.C. Esta tiene un patio central de 400 metros de extensión, en cuyo derredor se disponen habitaciones de uso domésticos y de almacenes, todo ello ceñido con un muro ancho provisto de contrafuertes, y una zona de entrada amplia; en la zona oeste se exhumó dos depósitos subterráneos de poco más de 7 m de longitud, 1.80 m de anchura y casi 2 m de profundidad, y relacionados con ellos una estructura circular que pudo servir de un soporte de un molino o prensa de aceite. En el interior de las habitaciones se hallaron numerosas ánforas para el envasado.

  Otro resto importante es el de una prensa que nos narra Blanco Freijeiro: "El testimonio ideal en los yacimientos arqueológicos lo suministran las presas. No son éstas mucho mayores que los molinos giratorios, de mano, frecuentes en los yacimientos ibéricos a partir del siglo IV;pero su forma es distinta: discoidal o alargada, presenta en su centro una concavidad regular, [...], una meseta plana rodeada de un ancho surco con un desagüe lateral. Procede esta prensa de las ruinas del poblado de los Castellones del Ceal (Jaén); es piedra arenisca de 52  de longitud, 36 de ancho y 16 cm. de altura  . Cabe suponer que los capachos de esparto, llenos de aceituna, fuesen sometidos en él a la presión de una viga como en las almazaras actuales, pero no tenemos constancia de ello. Su interés radica en su procedencia de un yacimiento que si alcanzó la época romana, no perduró en ella.Hoy día, solo somos capaces de imaginarnos cómo pudieron ser los molinos aceiteros. Estos consistirían en una piedra cónica macho,fija, sobre la que giraría una piedra hembra. Entre medias de ambas se precipitaría el fruto que era triturado por la fricción. El producto se recogía por una canal que rodeaba al artefacto, y era vertido a un contenedor.

    

 

Industria   textil

por Francisco Castillo Arenas de la UCO

 

Fue un sector productivo muy importante, como así nos demuestran los testimonios arqueológicos y las fuentes.

Sabemos que se utilizaban una gran variedad de materias primas, de origen vegetal y animal, utilizadas en el hilado y posterior confección de tejidos, y del carácter especializado que en algunos asentamientos (Saitabi) llegó a alcanzar. La mayor parte de las referencias que nos han llegado, se refieren al esparto, la lana y el lino. En cambio, hay pocas referencias hacia el algodón.

En los yacimientos arqueológicos, es usual encontrar restos de elementos asociados al mundo del telar. De ellos, podemos deducir que era una actividad, fundamentalmente domestica, pues los restos suelen aparecer en las casas. Pero también hay que comentar, que ciertas piezas textiles de gran calidad y gran tamaño, atestiguadas en representaciones, parecen indicar una producción más industrial, pero que no ha sido constatada arqueológicamente.

De la estructura de los telares en si, tenemos muy pocos datos, aunque algunas concentraciones de pondus asociados a paramentos interiores, como en cierta casa excavada en Mas Boscá, o en el caso de Almedinilla, podría indicar "un tipo de telar vertical, inclinado sobre estos paramentos, de tal forma, que los hilos de urdimbre tendidos desde un travesaño superior (plegador), colgaban verticalmente", como afirma Castro Curel.

De las fuentes y de las representaciones figuradas, también se han obtenido datos de los procesos posteriores al tejido, como el coloreado o la elaboración de los vestidos.

 

 

 

Industria harinera

por Francisco Castillo Arenas de la UCO

 

El primer paso para la obtención de harina es la recolección del cereal (el cual, no tiene por que ser trigo), dándose casos de obtención de harina a partir de otros frutos, como las bellotas.

El grano obtenido, estaba mezclado con otros elementos, como piedras o paja, por lo que sufría un cribado y posteriormente se le separaba el salvado.

La molienda del grano era el proceso principal. En los poblados ibéricos se han detectado molinos de mano (de tradición neolítica), consistentes en dos piedras planas, situándose el grano entre medias y obteniéndose la harina por la fricción de la superior sobre la inferior.

Se han localizado sin embargo un tipo de molino más complicado. Consiste en una piedra "macho" de forma cónica, que estaba situada de forma fija, mientras encima se encajaba una piedra "hembra". Por el resquicio que quedaba entre la parte superior de la "macho" y el reborde de la "hembra", se precipitaba el grano que quedaba molido por la fricción producida al hacer girar la piedra hembra. A este respecto podemos señalar que se solía construir un canal alrededor de las piedras, para recepción de la harina.

 

 

 

 

Industria metalúrgica

por Francisco CastilloArenas de la UCO

 

La metalurgia tiene necesidad de una serie de actividades previas, que empiezan con la extracción del mineral, siguen con el proceso de beneficio del metal y terminan con la elaboración del producto manufacturado.

No conocemos bien la localización de los lugares de explotación minera, salvo en casos puntuales, como Río Tinto. Allí, la explotación se realizaba mediante galerías bajas hechas a bases de picos y martillos de piedra, realizándose el beneficiado del metal en el ámbito domestico, por lo que nos podría indicar que es la estructura familiar, dentro de un contexto ampliado y especializado, la que funcione como unidad de producción económica.

En general una vez extraída la almagra (mineral), se lavaba para separar las primeras impurezas. Posteriormente se sufría dos cocciones: la primera en un horno reductor para la escorificación, conque se obtiene una especie de "tarta" mezcla de hierro y escoria, y tras una trituración de esta "tarta" se produce la segunda cocción, donde ya se obtiene el metal fundido.

El metal fundido ya puede ser empleado en moldes o para forja.

Es necesario hacer notar, que debido a la complejidad de las piezas (armas, aperos agrícolas, etc.) su producción necesita de una especialización que imposibilita su realización en el ámbito domestico. Así como la conjunción de carpintería (por ejemplo, para realizar las ruedas de carro) para los acabados finales de muchas piezas.

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

 

   

- RUIZ MATA, D.; "Fenicios tartessios y turdetanos", en La Andalucía ibero-turdetana (siglos VI-V a.C.): Huelva Arqueológica, XIV (1994). P 350.

- BLANCO FREIJEIRO, A., "El aceite en los albores de la Historia de España", en Oretania, 10 (1962), p 144.

- VAQUERIZO, D.; El Yacimiento ibérico de "Cerro de la Cruz" (Almedinilla, Córdoba), Córdoba, 1990.

Expone los resultados obtenidos por el autor en sus excavaciones en el poblado situado en Cerro de la cruz. Pero solo de las realizadas hasta 1989.

- VAQUERIZO, D.; "El Cerro de la Cruz y el Ruedo", en Los pueblos de Córdoba I, Córdoba, 1992.

Breve descripción de los trabajos arqueológicos desarrollados en Almedinilla a lo largo del tiempo, y de los del propio autor del texto.

- AA. VV.; Enciclopedia Microsoft Encarta 99. 1998.

Cómoda enciclopedia en CD Rom, con escasa referencias hacia los iberos, pero con descripciones de procesos industriales actuales, útiles para comparar.

- BONET, H.; El Tossal de Sant Miquel de Llíria: La antigua Edeta y su territorio, Valencia, 1995.

Descripción de las investigaciones y resultados obtenidos en ese yacimiento, desde las primeras intervenciones (en los años 30) hasta la actualidad. Obra extensa y muy cuidada.

- RUIZ MATA, D.; "Fenicios, tartessios y turdetanos", en La Andalucía ibero-turdetana (siglos VI-V a.C): Huelva Arqueológica, XIV (1994), pp 327-351

Ponencia sobre la formación de los ibero-turdetanos, llegando hasta los comienzos de la colonización fenicia.

- RUIZ., A. y MOLINOS, M.; Los iberos: Análisis arqueológico de un proceso histórico, Barcelona, 1995, p 178.

- BLANCO FREIJEIRO, A.; "El aceite en los albores de la Historia de España", en Oretania, 10 (1962), pp 138-148.

Breve aunque magnifico articulo sobre los posibles inicios de la olivicultura en España. Adolece de que obviamente, no incluya los conocimientos obtenidos en los últimos 30 años.

 

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