EL CASTILLO DE BELMEZ

 

El castillo de Belmez es un monumento simbólico de la comarca del Alto Guadiato. Su silueta se yergüe como faro para todo el valle guadiateño que desde allí se vigila, observándose un paisaje espectacular desde su cima que comprende aproximadamente unos 60km lineales.

El Castillo ha pertenecido, en diferentes épocas, al Realengo en época de los Reyes Católicos, a la Ciudad y Cabildo de Córdoba, a la Orden de Calatrava, al Estado español y, finalmente, a la Villa de Belmez, que es la propietaria actual.

Se asienta sobre un inselberg, un cerro testigo de 325 millones de años, estando todavía sus orígenes por clarificar. Seguramente existiese algún tipo de fortaleza en época islámica, pues numerosos restos cerámicos de época califal se encuentran dispersos por las laderas del cerro, si bien la atalaya actual debe remontarse a los tiempos de la organización de la villa de Belmez después de la conquista castellana, allá por la mitad del. S.XIII. Numerosas fases constructivas se han sucedido desde entonces, destacando entre ellas las llevadas a cabo por las tropas francesas en la época de la Guerra de la Independiencia.  Desde ese momento hasta la mitad del siglo XX el castillo fue, como escribió Alexandre Laborde, más un refugio para que aniden las águilas que los hombres.

Esa situación motivó que el castillo de Belmez fuese restaurado en los años 60 por Félix Hernández; el gran arquitecto responsable de la Mezquita y de Medina Azahara. Luego lo fue de nuevo a finales de los años 90 bajo la dirección de Antonio Castro. Ambas intervenciones consiguieron salvaguardar los valores estructurales del castillo y conservarlo. Sin embargo, en ninguno de los dos casos se consiguió una puesta en valor definitiva para este símbolo de Belmez y de la comarca.

La Universidad de Córdoba trata de promover un proyecto nuevo de intervención en colaboración con el Excmo. Ayto. de Belmez, que consiga que, un día, se pueda acceder a la cúspide de este faro y entender la evolución histórica y paisajística de la comarca. Fruto de ello, con cargo al proyecto Alto Guadiato Arqueológico-Ager Mellariensis financiado por el MINECO con Fondos FEDER, se ha desarrollado una primera campaña de lectura estratigráfica de las estructuras de castillo. Se trata de investigar, entre otras cuestiones, las fases constructivas, lesiones, patologías o riesgos, para tener un documento base con el que proceder después a redactar un proyecto de puesta en valor definitivo, que en el futuro ojalá pueda acometerse.

Este proyecto conlleva también (véanse noticias adjuntas) la catalogación de las especies faunísticas y botánicas del cerro del Castillo, a cargo del investigador de la UCO R. Obregón, con el objetivo de preservar y valorizar no sólo la faceta histórica si no toda la biodiversidad natural relacionada con las distintas estructuras del castillo, en la cuales residen distintas especies de invertebrados de sumo interes, al igual que ocurre en todo el cerro.

Antonio Monterroso Checa
Universidad de Córdoba