QUADERNS-e de ICA publica dossier NUEVOS MUNICIPALISMOS Y CONFLICTO URBANO

El Dossier incluye varios trabajos de miembros de ETNOCÓRDOBA Estudios Socioculturales

Quaderns-e de Institut Català d’Antropologia acaba de publicar en su número 22(1) de 2017 el dossier titulado “Nuevos municipalismos y conflicto urbano”. El trabajo ha sido coordinado por el antropólogo José Antonio Mansilla, miembro del Observatori d’Antropologia del Conflicte Urbà (OACU) y profesor en la Escuela Universitaria de Turismo Ostelea (Universitat de Lleida).

El dossier incluye, entre otros, dos artículos de miembros de ETNOCÓRDOBA Estudios Socioculturales: de Celia Velasco, “Nuevas expresiones de acción social. Análisis de la acción a partir de un discurso feminista: el caso del Centro Social Rey Heredia”; y de José María Manjavacas “Ciclo de movilizaciones sociales, demandas urbanas y nuevos municipalismos. El caso de la Asamblea Ciudadana Ganemos en la ciudad de Córdoba, Andalucía“. Asimismo, un estrecho colaborador de nuestra unidad de investigación, el profesor de Antropología de la Universidad de Sevilla Javier Hernández presenta, junto al profesor Félix Talego, también de la Universidad de Sevilla, el artículo “Los nuevos movimientos sociales reencantan el mundo“.

A continuación reproducimos la introducción, firmada por José A. Mansilla, y el sumario completo.

Los nuevos municipalismos y el fin de la Historia. José A. Mansilla. Observatori d’Antropologia del Conflicte Urbà (OACU). Escuela Universitaria de Turismo Ostelea – Universitat de Lleida.

<<Sin duda es pronto para juzgar el papel desempeñado por los denominados nuevos municipalismos en la historia reciente de nuestras ciudades. Al fin y al cabo hace menos de dos años, desde las elecciones locales de mayo de 2015, que organizaciones como Barcelona en comú, Ahora Madrid o Por Cádiz sí se Puede gobiernan en algunos de los principales ayuntamientos del Estado español(1).

Para las ciencias sociales se trata de casi unos desconocidos. Y digo casi porque de forma reciente han comenzado a aparecer artículos, monográficos en revistas, libros y otras publicaciones de corte académico donde ya es posible encontrar unas primeras aproximaciones serias al tema. En este sentido, y por destacar algunas, tenemos el último número de la Revista Internacional de Sociología que, editado por Eduardo Romanos y Katrin Uba y bajo el título de “De la contienda política al cambio social. Repensando las consecuencias de los movimientos sociales y los ciclos de protesta”, se acerca a las relaciones entre movimientos sociales, poder institucional y ciclos de protesta. Otro ejemplo de esto mismo, ésta vez realizado desde una perspectiva de corte histórico, es el dossier coordinado por el antropólogo andaluz José Maria Manjavacas “De la indignación a la representación: cinco años de movilizaciones sociales”, publicado por la Revista de Historia Actual. La citada publicación realiza un recorrido histórico-político por algunos de los movimientos surgidos tras el 15M que han acabado alcanzando, ya sea directamente o a través de sus herederos, el poder municipal institucional.

Ahora bien, para la antropología ¿cómo son esos nuevos municipalismos?, ¿qué características tienen?, ¿es posible avanzar una definición de los mismos?, ¿qué papel desempeñan en los conflictos urbanos? Una primera pista sobre éstas y otras cuestiones nos la podría ofrecer el libro que, en el año 2014, publicó el Observatorio Metropolitano de Madrid con el título La apuesta municipalista. La democracia empieza por lo cercano. En él, autores que después estarían vinculados a propuestas como Ahora Madrid intentaban poner negro sobre blanco el papel que las instituciones municipales deberían jugar en el futuro en el marco político-administrativo del Estado español. Para éstos, la apuesta municipalista comprendería la siguiente hipótesis: “Si tomamos las instituciones que resultan más inmediatas a los ciudadanos, los municipios, y los convertimos en ámbitos de decisión directa, podemos hacer realidad una democracia digna de tal nombre” (Observatorio Metropolitano de Madrid 2014: 143), para lo cual se necesitaba un prerrequisito esencial, desalojar del poder a los que, hasta ese momento, lo estaban ocupando. La propuesta pasaba, además, por la creación de unas candidaturas controladas desde abajo, por los ciudadanos, que, más que funcionar como un partido, lo hicieran como un movimiento. Una vez alcanzado el poder se trataría de “predicar con el ejemplo” (Ibíd.: 144).

Si la relación de los nuevos municipalismos con las ciencias sociales es más bien incipiente, otras disciplinas, como el periodismo o la comunicación política, han jugado un papel fundamental en su conocimiento, difusión y crítica desde el principio. Así, es imposible negar la importancia que los medios de comunicación han ejercido tanto en el impulso inicial del movimiento 15M, como en sus posteriores corporalizaciones municipales, autonómicas o estatales. De hecho, no han faltado voces que han calificado el comportamiento de partidos como Podemos(2) como auténticos “medios de comunicación, como un emisor de mensajes” (Gil 2017).

Con el paso del tiempo, sin embargo, estos nuevos municipalismos habrían adquirido el carácter de mero significante (Espinosa Pino 2016), o significante flotante, añadiría yo recordando a Levi-Strauss (1979), de forma que su manifiesta indefinición sería prueba clara de su carácter de símbolo puro. De este modo, internamente evidencian una amplia heterogeneidad organizativa -partidos instrumentales, agrupaciones de electores o coaliciones de partidos-, y su origen y principales protagonistas provienen de ámbitos y escalas también diferentes. Sin embargo, si en algo coinciden sería en el manejo, por parte de los mismos, de una serie de conceptos y definiciones, de relatos y narrativas –de un repertorio simbólico, en definitiva- que los situaría, de forma más o menos clara, en aquello que Manuel Delgado, y antes que él, Alain C., denominó ciudadanismo. El antropólogo catalán define ciudadanismo como

“aquella corriente teórica más bien difusa que promueve nuevas formas de gestión y participación políticas en las que se realicen los principios democráticos universales en que se dice sustentar el sistema liberal, pero que, se sostiene, aparecen adulterados por su usurpación interesada por parte de un capitalismo despiadado, al que se cree viable atemperar de la mano de su reforma moral” (Delgado 2016: 11).

Los nuevos municipalismos habrían conseguido desalojar del poder a los representantes de la vieja política, pero solo para dar paso a una “nueva élite” personificada por ellos mismos, de forma que, aislados de sus orígenes sociales, habrían apostado por políticas de gestión y neutralidad institucional y por cambios de pequeña intensidad (Espinosa Pino op. cit.). Lo de nuevos habría quedado, así, limitado a los ciclos de protesta que los auparon al poder municipal, mientras que, en relación al ciclo político, es decir, a la representación institucional, las formas partidistas, así como a las expectativas generadas, continuarían girando en torno a un eje de carácter más bien tradicional (Calle Collado 2016).

De esta forma, el empresarialismo urbano, esto es, el papel ejercido por los ayuntamientos en el proceso de acumulación neoliberal que ha vivido el Estado español durante las últimas décadas, y uno de los principales reclamos enarbolados, no solo en La apuesta municipalista, sino también por un amplio espectro de movimientos sociales, aunque contestado, no habría sido eliminado, si acaso mitigado y adornado con eslóganes ciudadanistas como los de “gobierno para todos”, “ayuntamientos del cambio” “articulación colectiva”, “participación” y otros. Se viviría, de esta manera, la recuperación -más evidente en ciudades como Barcelona- de cierto discurso moralizante, más propio de otras épocas, pero que se ajustaría perfectamente a una nueva versión soft del poder institucional de toda la vida; un poder que buscaría neutralizar la conflictividad inherente a toda forma de vida urbana mediante un discurso muy sencillo pero, a la vez, muy poderoso: el de que verdaderamente se ha producido el asalto a los cielos municipal, un verdadero fin de la Historia que solo ocultaría, tal y como nos recordara Manuel Delgado (2016b), la evidencia de “un capitalismo enrollado, afable, participativo y, sobre todo, paternalista en lo social”.

A partir de estos supuestos, el presente monográfico está basado en el Panel que, bajo el nombre de Demandas Urbanas, conflictos y nuevos municipalismos, se llevó a cabo en el pasado II Congreso Internacional de Antropología AIBR, Antropólogos Iberoamericanos en Red celebrado en septiembre de 2016 en Barcelona. El mismo reunió el trabajo de investigadores e investigadoras provenientes de grupos de investigación y centros como el Observatori d’Antropologia del Conflicte Urbà (OACU), el Grupo para el Estudio de las Identidades Socioculturales en Andalucía (GEISA) de la Universidad de Sevilla, el Grupo de Investigación Social Acción Participativa (GISAP) de la Universidad Pablo de Olavide y ETNOCÓRDOBA Estudios Socioculturales, de la Universidad de Córdoba. Los trabajos incluidos en el Panel trataron sobre diversos conflictos y movilizaciones ubicadas en los contextos antes señalados. Desde el caso de Vallcarca, en Barcelona, donde la agónica sentencia establecida por el Plan General Metropolitano de 1976 se alza, insoslayable, aun hoy sobre el barrio pese a los diferentes colores que han vestido al Ayuntamiento, pasando por el de la ciudad de Córdoba, caso paradigmático en el Estado español, una de las ciudades que durante años mantuvo una corporación municipal comunista –Izquierda Unida, después-, hasta llegar a Valencia y su Gobierno a la valenciana, para acabar volviendo a Barcelona y sus irreductibles políticas de control sobre el espacio público.

Tras una productiva discusión y un enriquecedor contraste de experiencias sobre cómo se habían articulado estas protestas en el marco de los denominados nuevos municipalismos, el presente número de Quaderns-e ofrecía la posibilidad de trasladar los resultados y conclusiones de las investigaciones en marcha al resto de la comunidad académica, así como al público en general. Este es el objetivo del presente volumen, un número que se ve acompañado de un amplio número de reseñas y de un dossier Miscelánea que recoge hasta cinco artículos de las más diversas temáticas, los cuales han ido llegando al Consell de Redacció de Quaderns-e a lo largo del último año>>.

(1) No incluiré bajo el paraguas de los nuevos municipalismos el caso de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) cuyo recorrido y configuración obedece a dinámicas propias de Catalunya.

(2) En este sentido, son muy clarificadoras las palabras del cineasta Stéphane S. Grueso cuando señala que “Podemos, o Ahora Madrid, o las confluencias o las mareas, no son el 15M, pero sin el 15M no habría habido este tipo de partidos”. Para más información ver: https://goo.gl/0efDtC

Sumario

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